Río de Janeiro. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este viernes que el país mantendrá sus esfuerzos por la paz en Oriente Medio e hizo duras críticas al comportamiento de los países desarrollados durante y después de la crisis económica mundial.

"El mundo necesita de un Oriente Medio en paz. Brasil no es ajeno a esa necesidad. Defendemos un planeta libre de armas y el cumplimiento del Tratado de No Proliferación (Nuclear)", afirmó Lula en un duro discurso de apertura del Tercer Foro Mundial de Alianza de Civilizaciones.

El mandatario recordó que recientemente estuvo en Irán junto al primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, donde mediaron un acuerdo de canje de combustible nuclear con el Gobierno de Teherán.

Sin embargo, el acuerdo no impidió que potencias occidentales, que sospechan que Irán quiere construir armas atómicas, sigan presionando por nuevas sanciones de la ONU contra la república islámica.

"Este es un conflicto que amenaza mucho más la estabilidad de una región importante del planeta (...) creemos que la energía nuclear debe ser un instrumento de desarrollo y no una amenaza", afirmó.

Para Lula, las armas nucleares hacen al mundo más inseguro y los arsenales son piezas obsoletas de una época que quedó atrás.

El presidente de Brasil fue duro al hablar de los países desarrollados que, para él, se resisten a promover cambios que den mayor protagonismo al mundo en desarrollo tras la crisis financiera internacional.

"La crisis financiera que se desató sobre todos nosotros mostró cuán necesario será contar con organizaciones multilaterales poderosas, a la altura de un mundo cada vez más diverso y multipolar. Pero constatamos una gran resistencia al cambio", sostuvo.

"Incapaces de asumir sus propios errores, algunos gobernantes buscan transferir la carga de la crisis a los más débiles (...) La comunidad internacional necesita reaccionar", manifestó.