Sao Paulo. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, descartó este martes repostular a la presidencia en cuatro años más, tras ser consultado al respecto por el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi.

El mandatario agregó que sólo políticos de "mal carácter" se sirven de sucesores débiles para volver al poder años después.

"Cuando tienes a un político de mal carácter, él elige a una persona muy débil o deja que gane la oposición para poder volver después de cuatro años", declaró Lula durante una rueda de prensa junto al jefe de gobierno italiano.

Para él, su candidata, Dilma Rousseff, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), podrá reivindicar un nuevo mandato si es que es elegida para el cargo máximo en octubre de este año.

"Estoy eligiendo a una persona que tiene todo lo mejor. Ella tiene el derecho a hacer un bello gobierno y pelear por un segundo mandato, y yo me contentaré con ser un cable electoral por segunda vez", agregó.

El presidente de Brasil y el líder italiano se reunieron en privado estemartes y posteriormente cerraron un seminario con empresarios de ambos países, realizado en la sede de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp).

En su discurso, Berlusconi defendió el regreso de Lula a la presidencia de Brasil en 2014.

"El presidente Lula tiene hoy 62 años. Ahora él va a descansar cuatro años, obligatoriamente. De aquí a cuatro años, tendrá 66 años y va a poder trabajar otros ocho años por el bien de Brasil y llegar a los 74 años, joven y lleno de energía, como yo", comentó.

Berlusconi también pidió aplausos de la platea para la alta popularidad de Lula, que se acerca a 80%, y dijo que el mandatario brasileño tiene 63% de aceptación en Europa.

Lula también negó que tras dejar la presidencia de Brasil el próximo año busque un puesto en un organismo internacional.

No obstante, confirmó lo que había dicho en un artículo publicado en el periódico británico Financial Times, respecto a que pretende dedicarse a iniciativas que contribuyan a la mejora de la calidad de vida en países de Latinoamérica y del continente africano.

Lula explicó que Brasil debe compartir las políticas sociales que ha desarrollado.

Respecto al cargo de secretario general de la ONU, Lula dejó claro que el puesto debe ser ocupado por un "burócrata" subordinado al organismo, y no por un político.