Brasil. El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva destacó el sábado el papel del mandatario de Bolivia, Evo Morales, por "consolidar la armonía política y social" en el país vecino y clamó por un "fortalecimiento" de las relaciones de Brasil con los países latinoamericanos.

"Conozco Bolivia antes de Evo y conozco Bolivia después de Evo. Seguí todas sus luchas, las batallas que tuvo que dar hasta consolidar la armonía, la tranquilidad y la paz que nunca había tenido Bolivia", dijo Lula en el marco de la III Fiesta de Alasitas, en homenaje a Ekeko, el dios de la abundancia.

La fiesta de la comunidad boliviana reunió unas 2.000 personas en el Parque Dom Pedro II, en el centro de Sao Paulo.

El exmandatario (2003-2010) destacó que Morales, quien asumió su tercer mandato consecutivo el jueves pasado, fue "el presidente más votado de la historia de su país", al obtener en octubre pasado el 61 % de los sufragios.

"Estoy muy contento por la reelección de la presidenta Dilma (Rousseff), pero también estoy muy contento por la reelección de Evo Morales. Viva Evo Morales", afirmó Lula, quien en 2007 enfrentó una crisis con Bolivia luego de que el Gobierno boliviano nacionalizara los hidrocarburos y ocupara militarmente refinerías de Petrobras.

Lula reapareció por primera vez en público luego de la toma de posesión de la presidenta Dilma Rousseff, su delfín político, el 1 de enero, pero evitó hablar de asuntos políticos y económicos del país, entre ellos la corrupción en la petrolera estatal Petrobras y la crisis hídrica en la región sureste, la más poblada y rica del país.

Sin embargo, Lula abordó asuntos de la gestión social de su sucesora y recordó que durante las gestiones del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) se beneficiaron a los inmigrantes y, en particular, se busca romper prejuicios frente a comunidades como la boliviana.

Para Lula, los inmigrantes "merecen todo el respeto por parte del pueblo brasileño" y además "contribuyen al crecimiento" de Brasil.

"Los inmigrantes deben ser tratados como iguales, como hermanos, como brasileños. La integración, que es un sueño no fácil de realizar, pero avanzamos en forma extraordinaria. Y la relación de Brasil con Bolivia debe ser fortalecida, también la de Brasil con el Mercosur, con la Unasur. Tener una nación latinoamericana fuerte con su pueblo en armonía", afirmó.

Lula elogió al alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, del PT, por haber extendido la ayuda social gubernamental a los extranjeros, medida de la cual están haciendo uso unas 5.000 familias pobres bolivianas que viven en la mayor ciudad de América del Sur.

"En 2009, cuando explotó la crisis económica mundial la Unión Europea comenzó a perseguir inmigrantes, perseguir latinoamericanos y perseguir a los negros. Yo tomé la actitud de decretar una amnistía para 42.000 extranjeros que estaban en Brasil, de los cuales 32.000 eran bolivianos", agregó.

De acuerdo con Lula, mientras "el PT gobierne la ciudad de Sao Paulo y gobierne Brasil, los bolivianos serán tratados como brasileños".

Durante el acto, Luis Vázquez, dirigente de la comunidad boliviana en Brasil, recordó que existe un proyecto de ley para incorporar a la Constitución el voto de los extranjeros residentes permanentes.

En ese sentido, el activista señaló que la consigna para reclamar esa legislación es "Aquí vivo, aquí voto".

La visita de Lula incluyó un saludo a los vendedores de miniaturas y de los tradicionales ekekos bolivianos de la fiesta y también comió una de sus debilidades gastronómicas, la empanada de carne o 'salteña' como se la conoce en Bolivia y Brasil.

Además, el mandatario debió acceder a decenas de "selfies" que bolivianos y brasileños le pedían al paso por la fiesta de la comunidad el país andino, que según estimaciones extraoficiales tiene una colonia de unos 220.000 personas en el estado de Sao Paulo.