Río de Janeiro. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva garantizó este martes que no dejará de lado el gobierno para dedicarse a la campaña presidencial de la ex jefa de Gabinete Dilma Rousseff, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

Lula reiteró que usará sólo los momentos fuera de su horario de trabajo para ayudar en la campaña de su candidata a la sucesión.

"Tengo que gobernar Brasil. Eso es mi obligación. No puedo dejar el Gobierno para hacer campaña. Tengo el sábado, el domingo y las noches. Siempre voy a estar vigilando", dijo el mandatario en una entrevista con Radio Tupi de Río de Janeiro.

"Nuestro buen Gobierno es el mejor gancho electoral para un candidato", agregó.

Lula volvió a decir que su sucesor asumirá el país en otro nivel debido a las ganancias obtenidas en las áreas económica, social, de mercado del trabajo y de renta.

Oriente Medio. Pese a las críticas a su participación en discusiones sobre la creación de un Estado palestino, el presidente dijo que decidió conversar con varios interesados porque, según él, falta un liderazgo para resolver la estancada situación en forma pacífica.

"Alguien está hablando de colocar el cascabel en el cuello del gato. Es necesario conversar con todo el mundo", afirmó.

Según Lula, otros temas polémicos, como la imposición de nuevas sanciones a Irán, acusado por potencias occidentales de buscar la fabricación de armas nucleares, serán debatidos en las próximas reuniones del BRIC (grupo formado por Brasil, Rusia, India y China) y del IBSA (grupo formado por India, Brasil y Sudáfrica), previstas para este mes.

"Voy a discutir sobre Irán con ellos, voy a discutir sobre Oriente Medio con ellos y, sobre todo, la relación bilateral con esos países", anticipó.