Brasilia. Las potencias del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas perdieron una "oportunidad histórica" para negociar una solución al imponer nuevas sanciones contra Irán, dijo el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Brasil y Turquía, votaron este miércoles en contra de la cuarta ronda de sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU contra la República Islámica.

Ambos países están disgustados por el rechazo de Occidente de un acuerdo de canje de combustible nuclear con Irán que, aseguran, habría hecho innecesarias nuevas medidas punitivas.

El Gobierno de Brasil dijo después de la votación que no estaba seguro si el país sudamericano y Turquía seguirían involucrados en negociaciones con Irán para buscar una solución a la disputa.

"Lamentablemente, esta vez el que quería negociar era Irán y quienes no querían negociar eran aquellos que creen que la fuerza resuelve todo. Creo que la toma de decisión fue un error", declaró durante un discurso en un evento en el norte de Brasil.

Lula calificó la decisión, aprobada por 12 votos contra 10, una falsa victoria, que subrayó los llamados de Brasil a reformar al Consejo de Seguridad.

"Quienes no querían negociar eran aquellos que creen que la fuerza resuelve todo".

"Creo que el Consejo de Seguridad perdió una oportunidad histórica de negociar tranquilamente el programa nuclear iraní", opinó Lula.

El ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, dijo en una rueda de prensa en Brasilia que no veía razones para que una nueva ronda de sanciones tuviera algún impacto en la disputa nuclear.

"Es más probable que tenga un efecto negativo", sostuvo.

El canciller afirmó además que espera que las relaciones de Brasil con Estados Unidos continúen fuertes, pese al desacuerdo sobre el tema de Irán.

Disputa nuclear.Occidente sospecha que el programa nuclear de Irán apunta a desarrollar los medios para construir bombas nucleares, pero Brasil ha sostenido que las sanciones son contraproducentes y ha tratado de usar su creciente peso diplomático para mediar en la disputa.

Brasil y Turquía ayudaron a mediar un acuerdo anunciado en mayo, en virtud del cual Teherán accedió a enviar uranio al extranjero, reviviendo un plan de canje de combustible elaborado por las Naciones Unidas para mantener bajo control las actividades nucleares iraníes.

Funcionarios de Estados Unidos calificaron el acuerdo del mes pasado como una táctica de Irán para ganar tiempo.