Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, intensificó desde su participación en la recta final de la campaña de la candidata oficialista Dilma Rousseff, favorita para vencer en la segunda vuelta electoral del próximo 31 de octubre.

Lula acompañó a la candidata en una serie de actos políticos en el estado de Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral del país y región políticamente dominada por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), liderado por el aspirante José Serra.

La mayor participación del gobernante en los programas de televisión y en los actos públicos de la campaña obedece, apuntó el diario O Estado de Sao Paulo, a la inconformidad de Lula por la supuesta "falta de preparación" del principal asesor de propaganda de Rousseff, el publicista político Joao Santana.

El periódico indicó que, a juicio de Lula, Santana no esperaba una segunda vuelta, puesto que todas las encuestas de intención de voto daban como ganadora en la primera ronda a Rousseff.

La ex ministra de Presidencia y candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) alcanzó el 46,9 por ciento de los votos, frente al 32,6 del ex gobernador Serra.

Para Lula y personas cercanas a la campaña de Rousseff, el discurso adoptado por la candidata en los programas televisivos es el mismo de la primera vuelta y en algunas entrevistas y actos públicos ha denotado inseguridad, afirmó el medio impreso paulistano.

Fuentes cercanas al presidente consultadas por el diario indicaron que Lula está también molesto porque Rousseff no reaccionó con "indignación" a las denuncias contra su sucesora en el Gobierno, Erenice Guerra, quien renunció al cargo por acusaciones de corrupción, en una situación que le restó votos a la candidata.