Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió este viernes negar la extradición del ex guerrillero de izquierda italiano Cesare Battisti, condenado en rebeldía por asesinatos cometidos en su país en la década de 1970.

La decisión de Lula fue tomada más de un año después de que el Supremo Tribunal Federal autorizó la extradición de Battisti por cinco votos contra cuatro.

Sin embargo, en esa oportunidad la corte dejó la palabra final sobre el asunto a Lula, cuyo mandato culmina el sábado.

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo el jueves que sería "incomprensible e inaceptable" si Battisti no fuera extraditado por Brasil. Ambos países firmaron un tratado de extradición en 1989.

Un comunicado divulgado por el Gobierno brasileño dice que la decisión fue tomada sobre la base de todas "las cláusulas del Tratado de Extradición entre Brasil e Italia".

Según el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, la base de la decisión fue principalmente la disposición del acuerdo que trata sobre "la condición personal del extraditado".

Battisti fue condenado por cuatro homicidios cometidos en la década de 1970, cuando integraba la organización Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) y está en prisión preventiva en Brasilia desde el 2007.

El ex activista huyó a Francia en 1981 y en ese país fue acogido con la condición de que dejara la lucha armada.

Battisti abandonó Francia en 2007 después de la revocación de su condición de refugiado y viajó a Brasil, donde recibió el estatus de refugiado político de parte del entonces ministro de Justicia Tarso Genro.