Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reprochó este martes las críticas a la organización del Mundial de fútbol en 2014, luego de que un informe dejó en evidencia graves retrasos en los preparativos del evento que se llevará a cabo en el país sudamericano.

Un organismo de control de presupuesto de Brasil encontró que la mayoría de las obras -incluyendo estadios, carreteras, urbanizaciones adyacentes, hoteles e infraestructuras de transporte- estaban "impresionantemente retrasadas", informó este martes el periódico Estado de Sao Paulo.

El informe del Tribunal Federal de Auditorías (TCU, por sus siglas en portugués) se hizo eco de las preocupaciones expresadas en los últimos meses por la FIFA, órgano rector del fútbol mundial, por la lentitud en la construcción de estadios y otras infraestructuras.

"El Mundial de Sudáfrica terminó y comienzan a decir '¿dónde están los aeropuertos de Brasil?, ¿dónde están los estadios?, ¿dónde están las líneas de trenes?, ¿dónde están las líneas de metro?' como si fuéramos una banda de idiotas que no sabe hacer las cosas", dijo Lula en Brasilia.

Lula hizo estas declaraciones en un evento de lanzamiento del proceso de licitación para un tren de alta velocidad entre Sao Paulo y Río de Janeiro. La línea no estará lista para el Mundial, aunque el mandatario sostuvo que podría utilizarse para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.

La adjudicación de la Copa del Mundo y de los Juegos Olímpicos fue visto como una aprobación a la reactivación económica de Brasil bajo el mandato de Lula, y se espera que lleve a la construcción de nuevas infraestructuras en la mayor economía de América Latina.

Sin embargo, sólo tres de los 12 estadios que serán sedes cumplieron el plazo fijado por la FIFA del 3 de mayo para que comenzaran los trabajos de construcción.

La prevista ampliación de los aeropuertos del país -crucial para transportar a cientos de miles de visitantes de todo el vasto territorio brasileño- también registra un retraso.

Una aparente falta de planificación podría llevar al Gobierno de Brasil a intervenir y hacerse cargo de las obras sin terminar para la Copa Mundial, dijo el reporte de Estado, que citó el consejero del TCU, Valmir Campelo.

El lunes, el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, dijo que Brasil se enfrenta a retos similares de ejecución que los que tuvo Sudáfrica y advirtió que el país sudamericano iba muy lento en sus preparativos.

Brasil fue anfitrión por última vez de una Copa del Mundo en 1950 y el torneo no se ha celebrado en Sudamérica desde que Argentina fue sede en 1978.