Brasilia. Al hacer su último discurso como presidente con motivo del Día Internacional del Trabajo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva –que lidera su último año a la cabeza del gobierno- destacó la solidez de la economía brasileña y pronosticó que habrá continuidad.

En el discurso televisado recordó que en ocho meses más dejará la presidencia, "pero algo me dice que este modelo de gobierno está apenas comenzando. Algo me dice fuertemente en mi corazón que este modelo va a prosperar", señaló.

Al hacer un balance de su administración, afirmó que durante estos años "el pueblo aprendió a confiar en sí mismo”, dijo Univisión citando a AP.

Añadió que “la experiencia de mi gobierno mostró que Brasil tiene todas las condiciones de crecer a tasas robustas de alrededor de 5% al año y, así, convertirse en una de las grandes economías del mundo".

Puntualizó que Brasil debe mantener el rumbo establecido por su gestión para combatir la pobreza y consolidar un mercado interno sólido. "Este es el camino que Brasil aprendió a transitar en estos últimos años. Estoy seguro que nada ni nadie será capaz de apartarnos de ese rumbo", indicó.