Río de Janeiro. En una concentración en el Sambódromo de Río de Janeiro, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se despidió de la población a diez días de dejar la presidencia y nuevamente no descartó volver al cargo.

En el acto multitudinario -que concentró a más de 26.000 personas-, el mandatario agradeció el apoyo popular y aludiendo a un posible regreso, se despidió diciendo "hasta otro día. No piensen que voy a desistir. Voy a estar por ahí".

El acto de despedida se extendió hasta la madrugada y en varios momentos de su discurso, el mandatario se emocionó, dijo Prensa Latina.

La despedida de los cariocas a Luiz Inácio Lula da Silva la organizó el gobernador de Río de Janeiro, Sérgio Cabral, y habría costado aproximadamente US$300.000, informó La Nación.

Los asistentes se encontraron bajo el lema “Gracias, presidente Lula. El pueblo de Río de Janeiro agradece".

En la oportunidad, el mandatario recibió el título honorífico de carioca ilustre y el diploma Cristo Redentor por la promoción del turismo en Río de Janeiro, ya que fue uno de los mayores promotores de la candidatura de la ciudad como sede de los Juegos Olímpicos.