París. El candidato centrista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen mantienen una sólida ventaja en la carrera presidencial francesa, según las encuestas, que reflejaron el avance de un aspirante izquierdista que busca dar la sorpresa.

Un sondeo de Opinionway publicado el jueves mostró que Le Pen y Macron obtendrían el 25 y el 24% de los votos, respectivamente, en la primera vuelta. En la ronda final, el ex banquero derrotaría a la líder del Frente Nacional por 60-40%, un panorama que apenas se ha alterado en los estudios de opinión desde mediados de febrero.

No obstante, aunque el conservador François Fillon mantiene el tercer lugar, el independiente de izquierda Jean-Luc Mélenchon, de 65 años, avanzó con fuerza en las preferencias. Las dos vueltas de las presidenciales francesas se celebrarán el 23 de abril y el 7 de mayo.

Una encuesta de Harris Interactive sobre intención de voto mostró que el apoyo a Mélenchon subió al 17% para la primera ronda, frente al 13,5% de hace dos semanas, tras un debate televisado entre los candidatos en la noche del martes en el que fue considerado el vencedor.

Mélenchon, un extrovertido político fundador del partido Francia Insumisa que carga contra el sistema con su acelerado discurso, fue considerado por los encuestadores como el candidato de mejor desempeño en el debate de cuatro horas, que fue seguido por más de 6 millones de personas.

El estudio de Harris situó las preferencias por Fillon, cuya campaña se vio sacudida por acusaciones de nepotismo, estables en un 18%. Aunque Opinionway mantiene sin cambios a Fillon con un 20%, también elevó el respaldo a Mélenchon al 16%, un punto porcentual por encima de su sondeo previo.

Aunque sería necesario un colapso de la campaña del candidato oficial socialista Benoit Hamon para que Mélenchon se convierta en un aspirante real al poder, el aumento de su popularidad complica los cálculos de la impredecible contienda, en la que más de un tercio de los votantes sigue indeciso aún.

Mélenchon, un extrovertido político fundador del partido Francia Insumisa que carga contra el sistema con su acelerado discurso, fue considerado por los encuestadores como el candidato de mejor desempeño en el debate de cuatro horas, que fue seguido por más de 6 millones de personas.

En el debate criticó a Le Pen por centrarse en las tensiones generadas por la religión y la política, pero sus propuestas de mayor protección a los trabajadores y su hostilidad contra la Unión Europea en su formato actual son similares a las de la aspirante ultraderechista. También sacaría a Francia de la OTAN y pidió la condonación de la deuda de los países de la zona euro con más problemas para permitir grandes inversiones que reactiven el crecimiento.