El diálogo en Venezuela nunca ha dado resultados. Desde los primeros intentos hace ya varios años, los acercamientos terminaron en acusaciones mutuas y una profundización de las diferencias que, hasta ahora, parecen infranqueables. Sin embargo, de acuerdo con el periódico Miami Herald, el presidente Nicolás Maduro piensa utilizar una ficha que hasta ahora no había querido usar: Los buenos oficios del presidente colombiano, Juan Manuel Santos. 

De acuerdo con el periódico "el Gobierno venezolano trata de convencer a Santos para que apueste su reputación personal en resucitar el desprestigiado proceso". Agrega el artículo del Herald que "fuentes cercanas a la situación dijeron que el régimen bolivariano ha estado tratando de convencer al recién nombrado Premio Nobel de la Paz colombiano para que auspicie el diálogo, tras el fracaso del proceso previamente impulsado por los ex presidentes Leonel Fernández y José Luis Rodríguez Zapatero".

Sin embargo, el secretario general de Unasur, Ernesto Samper, afirmó hace apenas unos días que el exj efe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y los ex presidentes de Panamá Martín Torrijos y de República Dominicana Leonel Fernández, además del nuncio apostólico en Venezuela Aldo Giordano, en representación del Vaticano, están intentando reactivar las conversaciones.

Señalan fuentes venezolanas que el afán de Maduro tiene que ver con la decisión del secretario general de la OEA, Luis Almagro, de activar la Carta Democrática. Maduro, como es habitual, insultó al diplomático llamándolo "Almugre" y dijo: "No van a poder con nosotros, con Carta (Democrática Interamericana) o sin Carta los vamos a derrotar y va a prevalecer la revolución por encima de traidores como Almugre (...), Venezuela no va a tolerar más agresiones de Almagro".

Señalan fuentes venezolanas que el afán de Maduro tiene que ver con la decisión del secretario general de la OEA, Luis Almagro, de activar la Carta Democrática.

Almagro planea publicar una versión actualizada de su crítico informe sobre Venezuela para impulsar la aplicación de la Carta Democrática, un mecanismo que se aplica en caso de rupturas de la democracia y el orden constitucional, y que podría incluir sanciones de la OEA.

El documento, según el excanciller uruguayo, citará los "serios retrocesos" humanitarios y electorales, tras iniciar en octubre un diálogo entre gobierno y oposición, que finalmente fracasó.

Para Almagro, existe una grave crisis humanitaria en Venezuela, que enfrenta una aguda crisis económica con escasez de alimentos y medicinas y una inflación que, según el FMI, puede llegar a 1.660% este año.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), duro crítico del gobierno de Maduro, dijo el 24 de febrero que en Venezuela "debe haber una elección general ya" para superar la crisis política y económica. 

En diciembre debieron realizarse elecciones de gobernadores, pero el poder electoral las postergó y aún no tienen fecha.

Familiares de opositores presos acudieron este martes al Parlamento -de mayoría opositora- para entregarle una carta al presidente de la Asamblea, Julio Borges, en la que le piden a la OEA aplicar la Carta Democrática.

"Maduro está fuera de la Constitución, de la democracia, y esa es una razón muy clara por la cual en Venezuela se deben activar todos los mecanismos, entre ellos la carta democrática, que está justificada plenamente", señaló el jefe parlamentario.

¿Y Colombia qué? En el gobierno colombiano hay silencio. Sin embargo, hace unos días la canciller colombiana, María Ángela Holguín, se mostró favorable al diálogo. En rueda de prensa durante un viaje a España, seis días atrás, la ministra dijo: "La polarización en Venezuela es inmensa, pero a través del diálogo se podrá encontrar salida a una crisis que preocupa en muchos países en el mundo, pero en Colombia la tenemos más cerca".

En esta línea, hizo hincapié en que el camino es el que ahora plantea el expresidente Zapatero, "así que vamos a seguir apoyando, desde el respeto, que los países dialoguen en vez de llegar a otras situaciones". 

En una entrevista en el periódico español ABC, Holguín afirmó que "hace unos días le pedimos al expresidente (de Panamá) Martín Torrijos si podía pasar por Colombia para poder enterarnos de cómo iba el diálogo. La idea era que también estuviera el expresidente Zapatero, pero se encontraba en España. El presidente Santos le ha pedido que cuando vuelva a Venezuela, si puede pase por Colombia para poder saber de primera mano cómo ve el diálogo en ese país".

Holguín piensa que el diálogo es "lo más conveniente para Venezuela y para todos nosotros, porque cualquier cosa que pase en Venezuela, repercute en Colombia. Por eso hemos insistido en apoyar al expresidente Zapatero en su esfuerzo por sentar a los venezolanos en la mesa".

Ante el creciente rumor de la participación colombiana, el coordinador político de Voluntad Popular, Carlos Vecchio, envió una carta al presidente Santos para solicitarle una audiencia para presentar la visión de la oposición sobre la crisis venezolana.

“Para tener mejor detalle de la situación del país y del porqué fracasó el diálogo en Venezuela, no es suficiente que escuche al exjefe de gobierno español, José Luís Rodríguez Zapatero, pues sólo tendrá la versión oficial del régimen de Venezuela (…)  Rodríguez Zapatero nunca le dirá cómo pudo tener esa visión futurista que le permitió decirnos desde el mes de mayo de 2016 que no habría revocatorio en Venezuela. Tampoco le comentará que el número de presos políticos ha aumentado en el país desde su llegada”, escribió el dirigente.

Vechhio destacó que el exjefe de gobierno español ha actuado como “un agente del presidente Nicolás Maduro”. “Queremos explicarle a Santos una propuesta para lograr una transición pacífica en Venezuela para  que se restablezca democracia”, afirmó.