Nueve policías murieron este jueves al ser emboscados en una carretera de Jalisco, oeste de México, mientras se reportaban 10 heridos por estallidos de granadas en ciudades de ese estado y de Nuevo León, según informes policiales y medios locales.

"Un numeroso grupo de sujetos armados emboscaron a elementos de la Policía Estatal, causando la muerte de nueve de ellos", precisó la corporación en un comunicado de prensa.

En México, más de 28.000 personas han sido asesinadas desde diciembre de 2006 en crímenes atribuidos al narcotráfico y en las operaciones de la fuerza pública para perseguir a los carteles. Más de 100 han muerto en tiroteos en los últimos 7 días.

El ataque contra los policías ocurrió en los alrededores del municipio de Jilotlán de los Dolores, una zona montañosa al sur de Guadalajara, capital de Jalisco.

En ese lugar "un total de 20 elementos de la policía realizaban un patrullaje en cinco automóviles cuando fueron agredidos por individuos que iban en por lo menos diez camionetas, y portaban armas de calibre 7.62 (AK 47), 223 (AR 15) y lanzagranadas calibre 40", añadió la dependencia.

En tanto, la policía de la ciudad de Zapopan, vecina a Guadalajara, reportó el estallido de al menos una granada, que provocó cinco heridos y daños a varios vehículos y edificaciones.

"Tenemos cinco lesionados, dos de ellos menores, con impactos de esquirlas y una de ellas con lesiones en el abdomen y quemaduras", dijo telefónicamente el director de comunicación de la secretaría de Seguridad Pública de Zapopan, Luis Antonio Vázquez.

Las cinco personas resultaron heridas cuando caminaban frente a un domicilio hacia el cual fue lanzada la granada desde un automóvil en marcha.

Casi al mismo tiempo a los ataques en Jalisco, en el estado de Nuevo León -al otro lado del país en la frontera con Estados Unidos-, estallaron otras dos granadas. Una de ellas fue lanzada en la capital estatal Monterrey y la otra en el vecino municipio de San Nicolás.

Reportes de medios locales señalaban que esas explosiones provocaron heridas a cinco transeúntes. Estos nuevos ataques se registran en medio de una escalada de la violencia atribuida a los narcotraficantes en México, que ha dejado más de un centenar de muertos en seis días, incluyendo cuatro matanzas.

En México, más de 28.000 personas han sido asesinadas desde diciembre de 2006 en crímenes atribuidos al narcotráfico y en las operaciones de la fuerza pública para perseguir a los carteles.