Santiago. Ante el Congreso pleno y en un ambiente caracterizado por masivas protestas, se desarrolló la segunda cuenta pública a la nación del presidente Sebastián Piñera.

Las manifestaciones incluso se produjeron en el hemiciclo del parlamento, interrumpiendo en varias oportunidades el discurso, la mayoría de estas dirigidas en contra del polémico proyecto de construcción de la central hidroeléctrica Hidroaysén.

Pero independiente de estos incidentes, Piñera puso el acento en siete aspectos claves. Estos son:

Recuperar la capacidad de crecimiento.

Creación de un millón de empleos.

Combatir la delincuencia, narcotráfico y acceso a la justicia.

Mejorar la calidad y equidad de la educación.

Mejorar la calidad y equidad de la salud.

Erradicar la extrema pobreza.

Perfeccionar la democracia.

En el caso del primero explicó que si bien Chile ha podido sortear el impacto del terremoto del 27 de febrero de 2010, hoy la máxima preocupación de las autoridades de esta área debe estar por evitar un rebrote inflacionario. De la mano de ello, va la propuesta de crear nuevas fuentes laborales.

El mandatario recordó que se han gestionado 487 mil durante su gobierno, lo que dijo es "la cifra más alta de nuestra historia". Y añadió que la idea es perfeccionar la denominada ficha de protección social y entregar "en los próximos 3 años el doble de los subsidios habitacionales que antes", porque "no nos hemos olvidado de las 30 mil familias que han vivido por décadas en campamentos. De modo que antes de que termine esta década, los campamentos serán historia". Este cambio iría de la mano de la transformación del Ministerio de Planificación a uno de Desarrollo Social.

Delincuencia. Pilar dentro de sus propuestas como candidato presidencial fue el combate a la delincuencia y a esta área se refirió en extenso el mandatario chileno, haciendo hincapié en que seguirá la política de "más mano dura con los delincuentes". A modo de ejemplo, recordó que desde que asumió la presidencia el índice de victimización ha caído en un 16%.

La construcción de nuevos recintos penales, además de dotar de más efectivos a Gendarmería (policía carcelaria), fue otro de los aspectos analizados en sus palabras.

En materia de educación, el presidente chileno apeló a tres áreas. En primer lugar la beca "vocación de profesor" que busca que estudiantes con buenos rendimientos académicos decidan cursar esta carrera con la garantía de que si obtienen más de 600 puntos en la Prueba de Selección Universitaria (PSU) no deberán pagar nada.

Junto a ello está previsto la creación de 30 liceos de excelencia y de una subsecretaria para la Educación Superior, un anhelo planteado por rectores de universidades, que tendría como misión verificar la calidad de estos planteles.

Además este año no sólo se evaluará los conocimientos en matemáticas, lenguaje, inglés y educación física, sino que se avanzará en una prueba SIMCE en tecnologías de la información, para dar así el paso siguiente entre los estudiantes chilenos.

En el área de salud, Piñera propuso no sólo levantar nuevos hospitales, sino que sobre todo eliminar las listas de espera del Auge. Se trata de un plan destinado a atender a costo cero o mínimo a pacientes que se atiendan bajo el sistema público y que hoy registra pacientes esperando por meses para ser vistos por médicos u operados.

"En noviembre de este año, las listas de espera en las enfermedades del Auge van a ser historia", dijo Piñera, lanzando una dura exigencia al ministro de Salud.

El voto voluntario, así como la inscripción automática fue otro punto clave de su discurso, que en este sector incluyó también fomentar el desarrollo de instituciones a nivel regional.

Deportes y pueblos originarios. En las casi dos horas de discurso Piñera también admitió la "deuda histórica existente" con los nativos chilenos, a los que se hizo un reconocimiento institucional.

Además, dijo, cambiará la política de tierras e implementaría el Plan Araucanía para entregarles beneficios.

Un tema pendiente, a juicio del gobernante, es promover la actividad física de los chilenos perfeccionando así el plan Chile Estadios, que contempla la reapertura de cuatro nuevos recintos y no sólo eso, pues propuso terminar con la subsecretaria de Deportes y en cambio crear el Ministerio de Deportes.

Protestas. Mientras el mandatario entregaba detalles de lo obrado en 2010 y las metas para este año, en las afueras del Congreso más de 20 mil personas se reunían a protestar por la aprobación del proyecto hidroaysén. Pese a la nutrida concurrencia hubo sólo 31 detenidos, pero sí cuantiosos daños a la propiedad pública y privada.