Sana/ El Cairo. Manifestantes atacaron este jueves las embajadas de Estados Unidos en Yemen y Egipto en protesta por una película considerada blasfema para el islamismo, mientras buques de guerra estadounidenses se dirigían a Libia tras el asesinato de un embajador del país norteamericano ocurrido previamente esta semana.

Cientos de manifestantes yemeníes irrumpieron por la puerta principal del complejo diplomático fortificado en el este de Saná, gritando consignas como "Nos sacrificamos por ti, mensajero de Alá". Anteriormente en el día habían roto ventanas de las oficinas de seguridad fuera de la embajada estadounidense y quemaron vehículos.

"Podemos ver fuego dentro del complejo y las fuerzas de seguridad disparan al aire. Los manifestantes huyen y luego vuelven a la carga", afirmó un testigo a Reuters.

Una fuente de seguridad dijo que al menos 15 personas resultaron heridas, algunas por disparos. Un portavoz de la embajada aseveró que tenía reportes de que su personal estaba a salvo.

En Egipto, manifestantes lanzaron piedras contra un grupo de policías que rodeaba la embajada estadounidense en el centro de El Cairo. La policía repelió el ataque empleando gases lacrimógenos.

Cientos de personas se habían dado cita en la zona, aunque solo un pequeño grupo se enfrentó a la policía. El Ministerio de Sanidad dijo que 70 personas resultaron heridas, según la agencia estatal de noticias, y 23 personas fueron detenidas.

El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, dijo el jueves en una rueda de prensa en Bruselas que apoyaba las protestas pacíficas pero no los ataques a las embajadas, que comenzaron el miércoles por la noche después de las manifestaciones el martes en las que varias personas escalaron los muros de la legación estadounidense y arriaron su bandera.

"La libertad para expresar opiniones, protestar y manifestar posiciones está garantizada, pero sin asaltar propiedades públicas o privadas, misiones diplomáticas o embajadas", dijo Mursi, el primer presidente del elegido libremente, quien se comprometió a proteger a los extranjeros en Egipto.

Ataque. El martes, islamistas armados perpetraron ataques contra el consulado estadounidense y una casa refugio en Bengasi, en el este de Libia. El embajador estadounidense Christopher Stevens y otros tres miembros de su personal murieron en el asalto perpetrado con armas, morteros y granadas. Ocho libios resultaron heridos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió "llevar a la justicia" a los responsables por el ataque y el Ejército del país envió buques de guerra hacia la costa de Libia, en lo que según un responsable estadounidense era una medida que buscaba dar flexibilidad a Washington ante cualquier acción futura contra objetivos en el lugar.

El Ejército estadounidense desplegó además a un equipo antiterrorismo de los Marines para reforzar la seguridad en Libia, cuyo líder Muamar el Gadafi fue derrocado en una revuelta apoyada por la OTAN el año pasado.

El ataque, que según funcionarios estadounidenses fue planificado con anterioridad, se produjo en el undécimo aniversario de los ataques de Al Qaeda en ciudades de Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001.

Película. Los agresores formaban parte de un grupo de manifestantes que culpaban a Estados Unidos por un filme que según dicen insulta al profeta Mahoma. Imágenes de la producción "Innocence of Muslims" estuvieron circulando en Internet durante semanas antes de que surgieran las protestas.

La cinta amateur presentaba al profeta Mahoma como un mujeriego, homosexual y abusador de niños. Para muchos musulmanes, cualquier representación del profeta es una blasfemia y en el pasado caricaturas u otras caracterizaciones han generado airadas protestas en todo el mundo musulmán.

Una actriz del filme californiano dijo que la producción que circula por Internet no se parece al filme original. Sostuvo que no estaba al tanto de que se trataba del profeta Mahoma.

Entre los agresores, los libios identificaron a unidades del grupo local fuertemente armado Ansar al Sharia, que simpatiza con Al Qaeda y rechaza a los nuevos gobernantes de Libia apoyados por Estados Unidos.

Funcionarios estadounidenses dijeron que algunos reportes de la región sugerían que miembros de brazo de Al Qaeda en el norte de África podrían estar involucrados.

En Yemen, un aliado clave de Estados Unidos, se encuentra instalado el grupo Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP, por sus siglas en inglés), considerado por Washington como la rama más peligrosa de la red militante suní fundada por Osama bin Laden.

Obama anunció que había ordenado reforzar las medidas de seguridad en las sedes diplomáticas estadounidenses alrededor del mundo. También emergieron protestas esta semana fuera de las misiones de Washington en Túnez, Sudán y Marruecos.