Phoenix. Molestos por la represión en Arizona contra los inmigrantes ilegales, varios miles de manifestantes se reunieron en un parque en el centro de Phoenix durante el sábado, exhortando a Washington a bloquear la nueva ley estatal que catalogan de racista.

Activistas de derechos civiles y asociaciones laborales de todo Estados Unidos, con carteles que decían "Obama Mantén Tu Promesa", se reunieron para protestar contra la ley, que le exige a la policía local y estatal investigar el estado inmigratorio de las personas que sospechen se encuentran en el país de manera ilegal.

Tras reunirse en el parque, planeaban marchar por la ciudad hacia el Capitolio del estado posteriormente en el día.

"Queremos detener el avance de la ley por el país", dijo Pablo Alvarado, director de la Red Organizadora del Día Nacional del Trabajador, uno de los organizadores de la marcha.

Los activistas piden que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordene a las autoridades federales que no acepten la custodia de inmigrantes ilegales detenidos por la ley.

También piden que el gobierno revoque el llamado acuerdo 287g, que obliga a los oficiales de las agencias policiales locales a hacer cumplir las leyes federales de inmigración.

La ley de Arizona busca sacar a los inmigrantes ilegales del desértico estado, un gran corredor para inmigrantes y contrabandistas de drogas que atraviesan la frontera de México. La medida es apoyada por una sólida mayoría de votantes en Arizona y a nivel nacional.

Defensores de la ley, que entrará en efecto el 29 de julio y está sujeta a impugnaciones, también planean manifestarse en el valle de Phoenix el sábado.

Los opositores de la ley señalan que es inconstitucional y llevará a la discriminación étnica de los hispanos, que representan cerca de un tercio de la población del estado.