Tegucigalpa. El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, reconoció este lunes que el patrocinio de una resolución para permitir el regreso de Cuba a la OEA fue compartido por otros países, pero descartó que él haya actuado en ese tema como un doble agente para Estados Unidos.

Zelaya reconoció que "patrocinar la anulación de esta resolución de 1962 no fue iniciativa totalmente de Honduras", pero los estadounidenses "tienen la función de interpretar desde su beneficio las cosas que hacemos otros países (...) terminan confundiendo el día con la noche y lo negro con lo blanco".

"Las resoluciones de la OEA en Honduras a favor de la revolución cubana y mi adhesión a la Alba fueron una victoria porque cada una de ellas produjo la posibilidad de acercarnos a Latinoamérica", dijo Zelaya en una nota enviada este lunes desde su exilio en Santo Domingo.

Doble agente. El diario español El País había escrito el domingo que Zelaya logró en 2009 el apoyo de Fidel Castro, de Hugo Chávez y demás líderes de la Alba para una propuesta para el regreso de Cuba a la OEA, sin que supieran que el origen del borrador era de Estados Unidos.

De acuerdo con el cable 210866 del 23 de junio de 2009 divulgado por WikiLeaks, los países de la Alba presentaron en la reunión realizada a comienzos de ese mes en San Pedro Sula, Honduras, un borrador para lograr la admisión de Cuba en la OEA.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, presentó una contrapropuesta: levantar la prohibición a Cuba siempre y cuando La Habana se adhiriera a los principios de la OEA.

Zelaya, según el cable, medió entre Estados Unidos y los países duros de la Alba e informó a Washington de sus dificultades para convencer a sus nuevos socios, a los que amenazó con su retirada de la Alba y llegó a telefonear a Fidel Castro para que diera su conformidad con el texto de compromiso.

"Nunca van entender las derechas del continente, que como países soberanos tenemos todo el derecho de pelear nuestras luchas con la perspectiva de ganarlas, y eso logramos precisamente con la anulación de las resoluciones contra Cuba, y nuestra apertura con el socialismo del sur" de América, indicó.

Zelaya insistió este lunes en que "esa fue una iniciativa totalmente de Honduras, aunque desde luego el imperio norteamericano tenía interés... fue una rectificación histórica de esta generación sobre un crimen cometido por otra gente, cuatro décadas atrás, que llenó de vergüenza a nuestros pueblos".