El ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, exteriorizó este lunes su temor de que el gobierno de Estados Unidos interfiera en el proceso de diálogo en busca de una salida definitiva a la crisis política hondureña, iniciado días atrás cuando el actual gobernante, Porfirio Lobo Sosa se reuniera con sus homólogos de Colombia, Juan Manuel Santos y de Venezuela, Hugo Chávez.

En una carta enviada a sus simpatizantes en Honduras, el ex mandatario arremete nuevamente contra el país norteamericano al que acusa de haber apoyado su derrocamiento y expulsión del país en junio de 2009, y a quien critica por supuestamente tener un doble discurso frente a la crisis hondureña.

En su misiva, Zelaya resalta la importancia de haber iniciado una negociación con el gobierno de "Pepe" Lobo, pero pone en duda que llegue a un feliz término, pues el Departamento de Estado de EE.UU. estaría oponiéndose a la misma.

“Reconozco que es la primera vez que se manifiesta voluntad para escuchar nuestro punto de vista, lo que significa un avance ostensible en el desarrollo de la crisis y su ausencia de justicia”.

Actualmente los gobiernos de Brasil, Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Nicaragua se han negado a reconocer la legitimidad del gobierno de Porfirio Lobo.

La inquietud de “Mel” se da después de la reciente visita a Honduras del jefe del Comando Sur estadounidense, Douglas Fraser, y de la comunicación telefónica de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, con Porfirio Lobo, la semana anterior.

“Ignoro si esta situación (diálogo con Chávez como mediador) va a variar después de la llamada esta Semana Santa de la secretaria Clinton a Honduras, seguramente sí, por lo que debemos estar pendientes y alertas pues en Estados Unidos no se puede confiar ni un instante”, afirma Zelaya desde República Dominicana, donde reside desde enero de 2010.

Además añade que “el verdadero obstáculo que hemos tenido para encontrar salidas justas durante todo este tiempo han sido las posiciones parciales del departamento de Estado de EE UU y sus gestiones internacionales para favorecer el golpe de Estado militar en Honduras. Así lo demuestra Hillary Clinton, quien afirma que se han cumplido todos los requisitos, mientras (el secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo) Valenzuela ha repetido que para restaurar el Estado de derecho no bastan las elecciones de Honduras”.

El proceso de diálogo en busca de una salida a la crisis política hondureña inició el pasado sábado 9 de abril tras el sorpresivo encuentro de los presidentes de Honduras, Porfirio Lobo con sus colegas de Colombia y Venezuela.

Días después, se conoció que Zelaya había puesto una serie de condiciones previo a retornar a Honduras. El ex mandatario pide el cumplimiento de: 1) la restauración del orden constitucional, mediante una asamblea constituyente; 2) el retorno suyo y demás "exiliados"; 3) el respeto de los derechos humanos; y 4) el reconocimiento del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como fuerza política que pueda participar en elecciones.

Para finalizar, “Mel” recordó a sus seguidores que “las organizaciones regionales de Unasur no han modificado su posición de no reconocimiento (al gobierno de “Pepe Lobo), y esa política no ha de variar si no se cumplen las condiciones democráticas que pongan fin a la persecución y destierro”.

Actualmente los gobiernos de Brasil, Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Nicaragua se han negado a reconocer la legitimidad del gobierno de Lobo.