Río Branco. La candidata presidencial del Partido Verde (PV), Marina Silva, votó en la mañana de este domingo en Río Branco, capital de Acre, e insistió en que su candidatura llegará a la segunda ronda cuando, según ella, dos mujeres podrían debatir ideas para Brasil, con igualdad de tiempo en la televisión.

"Estoy feliz de estar votando aquí, en el estado de Acre, donde comenzó la lucha por el desarrollo sostenible. Los brasileños entendieron el mensaje que tenemos que promover el desarrollo, manteniendo los logros, corregir errores, frente a los nuevos desafíos", dijo la candidata, que tiene el problema ambiental como bandera de campaña.

Pese a que las encuestas de intención de voto la ubican en un distante tercer lugar, sin posibilidades de llegar a la segunda ronda, incluso con el aumento que ha tenido su candidatura en las últimas semanas, Marina matuvo su discurso de centrarse en la llamada "ola verde".

La candidata del Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff, encabeza las encuestas y ya tiene la oportunidad de ganar este domingo. Luego viene José Serra (PSDB) y Marina en el tercero.

"Los brasileños están listos para tener una mujer como presidente. Que las dos mujeres presenten sus propuestas al mismo tiempo", dijo Marina. Sin coaliciones y compitiendo por un partido con pocos representantes en el Congreso, Marina contó con poco tiempo en la propaganda electoral gratuita, a diferencia de Dilma y Serra.

La candidata del PV votó alrededor de las 9:30 am (hora local, 10:30 GMT) en la sección electoral número 43, curiosamente su número en la urna electrónica, en la sede del Incra (Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria) en Río Branco. Alojada en un hotel en la capital de Acre, Marina fue "traída" por parte de militantes y dirigida al lugar de votación, deteniendo el tráfico en el sitio.

Antes de la votación, Marina, que es evangélica, fue la Asamblea de Dios. Ahora viaja a Sao Paulo, donde debe llegar en la tarde para supervisar el recuento.