Panamá. El ex presidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014) denunció este lunes que su sucesor, Juan Carlos Varela, "es un dictador" que "no respeta el debido proceso" y está tras la detención de su consuegro Alejandro Garuz y el ex jefe de la policía Gustavo Pérez.

Martinelli, en declaraciones telefónicas al canal Nextv, de su propiedad, dijo que Varela "odia" a los opositores, "no escucha" a nadie y "se está robando el dinero del pueblo", y añadió: "Me veo obligado a volver a la política, pensaba tomarme unas vacaciones pero esta situación me obliga", admitió.

El gobernante calificó como "persecución política" la aprehensión de Garuz y Pérez.

Los ex funcionarios fueron detenidos hoy por las autoridades judiciales en el marco de una investigación por supuestos "pinchazos" telefónicos ilegales, confirmaron diversas fuentes.

Garuz y Pérez, ambos ex directores del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa Nacional, están en custodia de la Fiscalía Auxiliar, mientras sus diferentes residencias son registradas por efectivos de las fuerzas del orden.

La captura de los dos exaltos funcionarios se produjo en la pasada madrugada, de acuerdo con el canal 13 de la televisión local, que mostró una foto de Garuz, despeinado, y otra de Pérez, en las instalaciones de la fiscalía para que rindan una declaración, según dijo el jurista Ernesto Cedeño.

En las viviendas de Garuz y Pérez "han sido incautadas numerosas armas de guerra", indicó una fuente oficial.

El gobierno del presidente panameño, Juan Carlos Varela, inició el año pasado una investigación administrativa por una trama de interceptaciones ilegales de comunicaciones telefónicas, por internet y hostigamiento a opositores, periodistas y empresarios.

Esa investigación determinó que los equipos modernos de interceptación de comunicaciones fueron comprados por el gobierno de Martinelli en Israel a través del Programa de Ayuda Nacional (PAN), una entidad creada para atender de urgencia las necesidades de los más pobres.

Varela ha confirmado que el paradero de los aparatos "es desconocido", pero que se ha documentado que, al menos, las comunicaciones de 150 personas fueron "pinchadas" ilegalmente.

La investigación administrativa fue entregada a la nueva procuradora de Panamá, Kenia Porcell, quien asumió el cargo el pasado 2 de enero en reemplazo de Ana Belfon, designada por Martinelli.