La Habana. Familiares del segundo grupo de presos políticos cubanos que podría viajar este martes rumbo a España permanecían concentrados en una institución del Ministerio del Interior en La Habana, dijeron opositores.

Los excarcelados, cuya cifra no ha sido precisada, se unirían al grupo que llegó este martes a Madrid, como parte de una histórica negociación entre la Iglesia Católica y el gobierno de Raúl Castro, quien ha prometido liberar a 52 emblemáticos presos políticos antes de octubre.

"Siguen reuniendo a las familias en el instituto militar donde han permanecido los otros antes de viajar a España", dijo a Reuters la opositora Martha Beatriz Roque, quien habló por teléfono con Yaraí García, la esposa del preso político Normando Hernández.

Roque agregó que tanto Hernández como Omar Rodríguez fueron notificados por la seguridad del Estado que viajarían el martes.

"Estoy feliz y estoy nostálgica porque dejo mi país, las raíces mías (...) Voy a conocer nuevas gentes y estoy un poco eufórica", dijo Ileana Marrero, esposa de Rodríguez, que había sido condenado a 27 años de cárcel .

El Arzobispado de La Habana confirmó que 20 de los 52 presos políticos que el gobierno cubano prometió excarcelar, en un plazo máximo de cuatro meses, aceptaron emigrar a España, donde recibirán apoyo inicial como refugiados.

Un diplomático español en La Habana dijo a Reuters por teléfono que el segundo grupo de excarcelados saldría el martes con sus familias rumbo a España pero no pudo precisar la cantidad.

"Hoy (martes) también seguirá y habrá más pero no puedo entrar en detalles", dijo el funcionario, que pidió no ser identificado bajo el argumento de que "la información la están dando desde Madrid".

"Va a haber un cierto goteo, que tiene que ver con los trámites administrativos. En la medida que se vayan completando irán viajando", agregó.

Los 52 presos políticos que el gobierno decidió liberar tras un insólito diálogo con la Iglesia Católica forman parte de un grupo de 75 opositores encarcelados en 2003 y condenados a penas de entre 6 y 28 años, en un proceso conocido como "Primavera Negra".

El diálogo de mayo con la Iglesia comenzó en medio de una lluvia de críticas internacionales contra las autoridades comunistas de la isla por la muerte del disidente Orlando Zapata, tras una huelga de hambre de 85 días para pedir mejores condiciones de detención.

Cuba considera a los disidentes como mercenarios al servicio de su enemigo Estados Unidos y en el pasado ha recibido críticas por su desempeño en materia de derechos humanos.

Pero el sorpresivo compromiso la pasada semana de liberar a los disidentes presos arrancó el aplauso internacional y hasta estaría augurando una eventual restauración de las relaciones con Europa y Estados Unidos

El primer grupo de siete excarcelados y sus familiares que llegó el martes a Madrid dijeron que confían en el diálogo.

"El exilio para nosotros es una prolongación de la lucha y se puede luchar de muchas formas, pero nosotros tenemos plena fe en la palabra, plena fe en el diálogo y extraordinaria fe en que el cambio es inevitable", dijo el disidente Ricardo González al leer un comunicado en nombre de todo el grupo.