Apenas un par de horas después de oficializar los nombres de los 14 hondureños asesinados en Tamaulipas, México, los primeros familiares de una de las víctimas se apersonaron a la Cancillería hondureña.

Fabiana Cárcamo, hermana de Miguel Ángel Cárcamo, uno de los asesinados, contó que él se dedicaba a sacar arena en la colonia Villa Nueva.

"Nos pedían US$1.500 para pasarlo hasta California", relató. Dijo que nunca se identificaron, solo pedían que se les mandara el dinero para garantizar el bienestar de su familiar.

Este hondureño se marchó del país el 3 de agosto y a los 15 días él se comunicó y "nos dijo que estaba bien, con un amigo".

"Él se fue hasta México y allá se encontró con un amigo que le había dado un papel para ayudarlo a pasar, lo agarraron y lo deportaron a Guatemala, y como a los ocho días él volvió a irse".

Luego el mismo familiar se comunicó con ellos y les pidió US$1.500  porque lo iban a pasar a California, y "también nos pidió el número de un familiar en Estados Unidos para hablarle allá y pedir el dinero a Estados Unidos".

El hondureño deja cuatro hijos de 15, doce, siete y cuatro años. Era originario de El Guante, Francisco Morazán. Otra hermana del fallecido, Ana Cristina, dijo que habló con Miguel Ángel el 3 de agosto. "Él me pidió que no llorara, que él se iba a comunicar conmigo desde allá y que me iba a ayudar... él tenía 40 años".

La idea de irse, relata la hermana, le nació desde hacía dos meses. "Él no iba con coyote, solo con dos cuñados, uno ya estaba allá y vino aquí a traerlo. Uno de ellos ya regresó el domingo y del otro no sabemos nada, se llama Ángel Adalid Oseguera".

Los cuerpos de los hondureños asesinados en Tamaulipas, México, llegarán al país este fin de semana.

Al menos esa es la información que maneja el vicecanciller Alden Rivera, que se encuentra en el Distrito Federal de México para acelerar el proceso de identificación y repatriación de los cuerpos. Según el canciller Mario Canahuati, los 14 hondureños que han sido identificados son hombres y no se registra ninguna mujer ni ningún menor de edad.

El miércoles se informó de la masacre de 72 migrantes indocumentados en el estado de Tamaulipas, México. De esos, hasta la tarde de ayer se habían identificado 31 cuerpos, de los que 14 son hondureños. Según las informaciones que maneja el canciller de la república, la Fuerza Aérea de México estaría facilitando el transporte de estos 14 cuerpos.

Entre tanto, la Cancillería habilitó una sala para atendwer a familiares de los migrantes asesinados en México o de cualquier persona que sospeche que su pariente podría ser víctima de este acto delictivo acreditado al grupo de Los Zetas. Nelly Barnica, encargada interina de la dirección de Asuntos Consulares de la Cancillería, dijo que ese centro de atenciones estará laborando todo el fin de semana. Se presume que, ahora que se conocen los nombres de unos 14 hondureños fallecidos en México, los familiares se aboquen a esta secretaría.

Llegan los primero. María Cruz, madre del hondureño Denis Moreno, de 34 años, fue la primera en acudir ayer a la Cancillería solicitando información. Llegó con una identificación de su hijo en mano, con un nudo en la garganta y con los ojos tristes y vidriosos.

"Ojalá que él no esté en la lista", repetía con insistencia. "Ojalá que no, hay que rezar para que no", le respondía Barnica desde el otro lado de un escritorio, donde se atendió a esta señora a quien le acompañó su hijo mayor, Will Moreno.

"Mi jefe así me ha dicho, que oremos para que no sea así", se entrometió Will, que estaba sentado junto a su madre en uno de los sillones de la Dirección de Asuntos Consulares. Los dos familiares dieron una copia de la fotografía de su pariente, ofrecieron los celulares donde los puedan contactar y una vez más encomendaron a Dios la vida de Denis. Este compatriota salió de Tegucigalpa el 15 de julio y habló con su madre por última vez el 3 de agosto.

"Él me dijo que estaba en Piedras Negras, Tamaulipas... eso es lo que me preocupa", dijo la madre, esta vez sin poder contener el llanto.

El canciller Mario Canahuati condenó de nuevo el asesinato de los migrantes indocumentados y dijo que "genocidios como estos solo los habíamos visto en la segunda guerra mundial, en los tiempos de Hitler".