Juba, Sudán. Millones de entusiasmados sudaneses del sur se trasladaron hasta los lugares de votación hoy en un esperado referendo por la independencia, un proceso que podría ver el surgimiento de un nuevo Estado en una región azotada por la guerra.

Largas filas se formaron afuera de los centros de votación antes del amanecer en Juba, capital de Sudán del Sur, donde algunos letreros describían la votación como "la última marcha hacia la libertad", después de décadas de guerra civil y lo que se percibe como represión del norte.

"Yo votaré por la separación", dijo Nhial Wier, un veterano de la guerra civil entre el norte y el sur que se dirigía a sufragar. "Este día marca el fin de las luchas. Yo luché por la libertad junto al Ejército. Luché por la separación", declaró.

El referendo fue prometido en un acuerdo de paz del 2005 que puso fin a décadas de guerra civil, fomentadas por el petróleo y las diferencias étnicas, entre la mayoría musulmana del norte y el sur, donde la gente sigue principalmente la cristiandad y creencias tradicionales.

En el norte, la posibilidad de perder un cuarto de la tierra del país -y la fuente de la mayoría de su petróleo- ha sido recibida con resignación y algo de resentimiento.

El presidente de Sudán, Omar Hassan al-Bashir, quien llevó adelante una campaña por mantener la unidad, ha estado haciendo comentarios conciliatorios y este mes incluso prometió unirse a las celebraciones por la independencia, en caso de que el resultado del referendo la avale.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el sábado que un referendo ordenado y pacífico podría ayudar a Sudán a volver al camino hacia una relación normal con Washington después de años de sanciones, pero advirtió que una votación caótica significará más aislamiento.

El presidente del Sur de Sudán, Salva Kiir, emitió el primer voto en la región poco después de las 08:00 hora local (0500 GMT) en Juba y pidió a los votantes que sean pacientes con el proceso.

"Creo que Doctor John (Garang) y todos los que murieron con él están con nosotros hoy y quiero asegurarles que no murieron en vano", dijo, refiriéndose al líder rebelde sureño que pereció cuando el helicóptero en el que viajaba se estrelló meses antes de la firma del acuerdo con el norte.

Antes de la votación, Juba y Jartum ya parecían las capitales de dos países diferentes.

En Juba, el actor George Clooney y el senador estadounidense John Kerry se unieron a los cantos y bailes de la multitud. Los votantes que esperaban fuera de una estación de votación cantaban el himno "Este el día que el Señor ha creado".

"Es algo increíble ver a la gente votando por su libertad. No es algo que ves a menudo en tu vida", afirmó Clooney a Reuters.

En Jartum los centros de votación estaban vacíos y los distritos de la capital habitados por sureños se mantenían en calma, dado que decenas de exiliados regresaron a casa para votar. No había carteles anunciando el histórico referendo.