Guayaquil. Miles de ecuatorianos se tomaron este jueves las principales calles de Guayaquil para protestar contra las políticas del presidente Rafael Correa, que han recortado los recursos para la ciudad porteña.

La convocatoria realizada por el alcalde opositor Jaime Nebot a la población de Guayaquil profundizó los enfrentamientos entre el gobierno y la capital económica del país, cuyos habitantes han llegado a declarar persona no grata a Correa por sus políticas en contra de la ciudad.

"No somos vulgares golpistas, pero 'carajo' tampoco somos cobardes ni pendejos. Somos un pueblo decidido a exigir respeto", dijo Nebot, ante unos 40.000 de sus seguidores, según organizadores, quienes portaban banderas de la ciudad y carteles en contra del gobierno.

La ciudad demanda la entrega "justa" de recursos por parte del gobierno para la ejecución de proyectos, debido a que este año se han mermado unos US$17 millones tras una redistribución realizada por el ministerio de Finanzas para los más de 200 municipios del país.

Correa ha mantenido constantes enfrentamientos con las autoridades de Guayaquil, lo que lo llevó a realizar cambios para limitar la capacidad de gestión de Nebot en varios sectores clave, como la salud.

Para el alcalde, quien presidió una marcha similar en 2008 en contra de Correa, la decisión es una respuesta política por sus críticas a la gestión presidencial.

"Luchemos juntos hasta acabar con la dictadura, no con el presidente", insistió Nebot, al señalar que jamás permitirá que se aplique un modelo "a la venezolana" en el país andino.

Respuesta de gobierno de Correa. El gobierno ha negado las acusaciones de Nebot e inició una campaña en los medios de comunicación atacando la gestión del alcalde, argumentando que el beneficio únicamente ha sido para sectores de clases media y alta.

"En Ecuador se vive una democracia plena, una total libertad de expresión, incluso para aquellos que abusan", dijo Correa en un discurso antes de partir a Cuba para una cirugía en una de sus rodillas.

"El año 2010 va a ser extraordinario, lo mejor está aún por venir", agregó en Quito, en momentos en que se desarrollaba la protesta.

El enfrentamiento ha despertado temores de separatismo en el país e incluso sumó pedidos para derrocar al mandatario.

Nebot mantiene altos niveles de popularidad en la ciudad, mientras que Correa ha bajado paulatinamente su aprobación en el país, pero aún cuenta niveles elevados.

"¿Qué ha hecho Correa por nosotros? ïNada! Por eso estamos aquí reclamando, por lo que nos ha quitado, Guayaquil siempre se ha levantado", dijo Oscar González, un taxista de 42 años.

La ministra de Finanzas, Elsa Viteri, dijo que no cederá a las presiones de Guayaquil y que la manifestación es un intento "por desestabilizar" al gobierno.

"El gobierno Nacional le da lo que corresponde a Guayaquil", dijo la ministra a periodistas.

Otros municipios también reclaman mayores recursos.