-¿Siempre quisiste ser arquitecto?

-La verdad no, vino después. Quería ser director de cine, pero estudiar eso durante los 80 con una dictadura como la de Pinochet en el país, ninguna posibilidad. Pensé en arte, y mi hermana mayor justo comenzó a estudiar eso y cuando vi a sus compañeros con una pinta de náufragos, dije no, eso no va para ningún lado y me fui a la arquitectura.

-¿Cual fue tu primer proyecto arquitectónico?

-Quizás fue el más loco de todos: era una familia de cuatro personas que quería que les hiciera una casa a cada uno de ellos.

-¿Qué era lo loco?

-Que era para una sola persona, un espacio abierto solo con el baño cerrado.

-Te sirvió para comenzar.

-Claro, de hecho después de realizar esas casas me llamaron para otras. Eso me permitió agarrar vuelo, realizando un montón de casas de veraneo. Ahora el primer cliente serio que tuve se demoró en llegar... fueron unos franceses que querían una bodega de vino.

-¿Cometiste errores al inicio de tu carrera?

-Siempre hay errores. Al principio se dieron bastantes. Me recuerdo un matrimonio sueco que me contrató para hacer su casa y el garage quedo mal hecho. El auto de la familia quedaba la mitad afuera.

MONSTRUO DE CIUDAD

-¿Cuál es la responsabilidad del arquitecto en la planificación de la ciudad?

-Yo creo que la gente sobrevalúa el poder que tiene el arquitecto al diseñar la ciudad. Los que dictaminan hacia dónde va el desarrollo arquitectónico de la ciudad, on quienes realmente dan el puntapié inicial a ello. Los políticos, las autoridades, son quienes realizan los planes reguladores.

-¿Quizás el Costanera Center sea un ejemplo de eso?

-Yo creo que como torre es correcta; podría haber sido horrenda. No me parece una obra de arte, pero tampoco es un adefesio. La arquitectura está supeditada al espacio y al terreno donde se construye.

-¿Qué pasa con los "guetos verticales"?

-Mira, la opinión más fácil es decir qué escándalo o qué terrible, pero esa gente va y libremente se compra su departamento, para que después la estigmaticen.

-Pero es una realidad que el diseño y la arquitectura tuvo fallas.

-Sí, pero existen porque la normativa comunal lo permite. Los gobiernos locales nunca previnieron que se pudieran realizar ese tipo de edificios ¿Quién es el responsable? ¿La inmobiliaria?

-Yo creo que sí, en conjunto con la municipalidad y el arquitecto.

-La inmobiliaria no son las hermanas de la caridad, hacen lo que tienen que hacer: vender departamentos, lucrar; ese es su negocio. Mientras el arquitecto que hizo esos edificios lo hizo con bastante poca dedicación. Hasta en un hoyo puedes hacer buena arquitectura, si así lo quieres.

-¿Qué es lo mejor y peor que se está haciendo en arquitectura hoy en Santiago?

-Creo que lo mejor viene de los proyectos de la oficina de Izquierdo y Lehmann; los envidio terriblemente, tienen un nivel de otro planeta. Y lo peor es todo lo que se está construyendo en Santiago Centro, es de una calidad nefasta.

-¿Hacia dónde va el centro de Santiago?

-Nos estamos convirtiendo en Sao Paulo (Brasil), esos edificios que en 20 años más no tendrán mantención, que van oscureciendo las calles, impidiendo el paso de la luz solar... estamos construyendo un monstruo de ciudad.

TELETUBBIES

-¿Hubieras hecho el programa de Tv City Tour (sobre arquitectura y urbanismo, dirigido por Federico Sánchez y Marcelo Comparini)?

-No, nunca.

-¿Qué te parece el programa?

-Tiene su mérito, claro, pero yo la verdad... el personaje del programa de Federico Sánchez no me es atractivo. No tengo paciencia para ver o escuchar algo así.

-Pero Federico está hablando de arquitectura y diseño…

-Sí, pero a nivel de los Teletubbies. Hay gente que le gusta esa verborrea y esa personalidad hiper ventilada, y hay otros a los que no les gusta, y en ese grupo estoy.

-¿Es Alejandro Aravena el arquitecto más talentoso en la historia de la arquitectura nacional?

-No, en ningún caso. Ni siquiera actualmente. Yo creo que el arquitecto contemporáneo más talentoso es, sin lugar a dudas, y a un millón de años luz de distancia, Siljan Radic.

-Aravena ha sido el más promocionado en el extranjero y multipremiado.

-Sin duda, es un talento. Alejandro está en el lugar que él ha construido para estar. Es una mezcla muy interesante, un tipo muy inteligente, muy perseverante, muy correctamente político; buen estratega y buen arquitecto.

MALO DE LA PELÍCULA

-Hoy la tarea de resguardar el patrimonio en Chile pertenece al Consejo de Monumentos Nacionales. ¿Cómo analizas su desempeño?

-No tienen ni las herramientas, ni los medios, ni los integrantes y tampoco creo que están al nivel de importancia del cargo que poseen. Creo que lo hacen muy mal y son responsables en gran medida de lo que va a terminar siendo la desaparición del patrimonio arquitectónico que hay en Chile.

-Lapidario en tu análisis.

-El ejemplo más claro de su incapacidad es lo que pasa en Valparaiso en temas de patrimonio. El trabajo de este Consejo no es malo, es malísimo. Por ejemplo, en la ciudad había una edificio gigantesco que la gente le decía "la ratonera", con eso te lo digo todo. Tuvo que llegar la intervención de privados con un proyecto de remodelación estupendo y hoy existe ahí una sede de Inacap. Pero eso, claramente, es una excepción.

-Tú has tenido una relación amor-odio con el Consejo de Monumentos y con la Alcaldía de Valparaíso.

-Bueno, mi oficina de arquitectura ganó un concurso para realizar un nuevo acceso a Valparaíso. La solución que dimos para mitigar los problemas de este nuevo viaducto fue rechazada por dicho consejo. ¿Qué se va hacer ahora? Nada, todo va quedar igual.

-Pero el argumento del Consejo es que podría perder Valparaiso con esos cambios que tú propones. La calidad de Patrimonio de la Humanidad dada por Unesco.

-¿Tú crees que los de la Unesco son tontos? Si esa misma institución le dice a estos tipos del Consejo que son unos tontos, unos retrógrados, que no entienden nada.

-Esa disputa con el Consejo y tus proyectos arquitectónicos en Cerro Barón, te han puesto como el símbolo del arquitecto malévolo. Te han llamado hasta mercenario.

-Me da lo mismo. Yo estoy haciendo un edificio gigante en Valparaiso y resulta que a la persona que hizo la denuncia, para detener el proyecto, le habían usurpado la identidad. Le fueron a preguntar y nunca había puesto tal reclamo.

-¿No te molesta ser el malo de la película para Jorge Sharp, el alcalde de Valparaíso?

-No para nada. Estoy muy orgulloso de ser el malo de la película para el Frente Amplio.

-Igual es particular tu postura, porque te han hecho campañas por internet, te han colgado carteles en la bienal de arquitectura. ¿Por qué seguir?

-Esos carteles... fue Sharp y su grupito. Yo creo en lo que estoy haciendo. Me metí al concurso del puerto de Valparaíso solo para hueviar; no pensé que íbamos a ganar, pero gané e hicimos un proyecto extraordinario que no se va a hacer por culpa de estos trogloditas del Consejo de Monumentos.

-Es complicado Valparaíso.

-Valparaíso es como la Araucanía de la Arquitectura; muy complicado realizar un buen proyecto arquitectónico. Yo siento una responsabilidad con esa ciudad. Soy nacido y criado ahí. Ahora que venga un picante como Sharp a decirme que no pertenezco y no se que... voy a seguir haciendo obras en la ciudad.

-¿Hacia dónde lleva el alcalde Jorge Sharp Valparaíso?

-El alcalde no tiene idea, no sabe nada. Acá hay un tema entre Sharp, Giorgio Jackson y Gabriel Boric: cuál de ellos va a liderar al Frente Amplio después de esta elección. Por ello, están en el juego de quién tiene más rating y yo en el tránsito de esa carrera política. Pero las ciudades duran más de lo que duran los alcaldes.

-¿Por quién vota Klotz este domingo?

-Por Sebastián Piñera, a pesar de que no es un personaje muy agradable. Tampoco me cae muy bien el resto de los candidatos. La Carolina Goic es un saludo a la bandera y MEO (Marco Enriquez Ominami) está loco; ese está para City Tour.

-¿Y Alejandro Guillier?

-Nefasto. Un incompetente de catálogo.