Santiago. Un paro de 48 horas del mayor grupo sindical en Chile comenzó este miércoles con barricadas y cortes de tránsito en las principales ciudades del país, pero sin afectar al vital sector minero, en una movilización que podría costar al país hasta unos US$400 millones.

La manifestación de dos días por demandas laborales, que no ocurría en 20 años, se suma a la huelga de decenas de miles de estudiantes que exigen reformas educativas, lo que redobla la presión sobre el gobierno del presidente Sebastián Piñera, golpeado por un desplome en su popularidad.

El paro nacional convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que agrupa a miles de afiliados de empresas privadas y especialmente empleados estatales, tuvo un inicio marcado por bloqueos de vías en distintos puntos de la capital Santiago, pero que no impidieron el funcionamiento de las actividades del país.

"Podemos hablar de normalidad. Es cierto, hemos tenido algún tipo de barricadas pero han sido cosas menores que han podido ser sofocadas rápidamente por Carabineros (la policía). Han provocado algún problema de tránsito", dijo el portavoz del gobierno, Andrés Chadwick.

Representantes sindicales no han dado un balance del paro ni han dados cifras de adhesión de trabajadores.

Cuantiosas pérdidas. El gobierno había advertido que la protesta podría costar hasta US$200 millones diarios principalmente por el retraso en las prestaciones de servicios públicos como por ejemplo los de aduanas y registro civil, para los cuales programaron turnos de contingencia.

La minería del cobre, del que Chile es el mayor productor mundial, operaba con normalidad, dijeron dirigentes sindicales de varias empresas mineras.

En tanto, los mercados financieros funcionaban sin problemas.

En un balance preliminar, al cierre de esta edición, el ministro de Transportes, Pedro Errázuriz, dijo que se han registrado cortes e interrupciones del tránsito que han generado gran congestión vehicular.

En paralelo, el subsecretario del Trabajo, Bruno Baranda, informó que sólo 5,3% de los trabajadores funcionarios del sector público (10.569 de un total de más de 190.000) adhirieron al paro convocado por la CUT y la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF).

“El 95% de los funcionarios públicos concurrieron regular y oportunamente a sus lugares de trabajo. Queremos hacer un sincero reconocimiento a todos los trabajadores que llegaron a sus puestos laborales, y también a todos los conductores del transporte público que permitieron que aquellas personas que querían ir hasta sus oficinas y distintos puestos laborales, lo pudieran hacer en completa tranquilidad”, señaló Baranda en La Moneda, quien agregó que esto también se repitió en el sector privado, donde también fue escasa la adhesión al paro.

Consultado por algunos actos de violencia ocurridos en algunos puntos la Región Metropolitana, la autoridad hizo un llamado a los manifestantes: “queremos pedirles a todos a aquellos que se están manifestando, que lo hagan de forma tranquila. A esos pequeños grupos que están haciendo actos de violencia y que impiden el normal tránsito, les pedimos que cesen de sus actitudes y que permitan a todos los trabajadores volver de forma segura y tranquila hasta sus hogares”.

* Con información de Reuters.