Madrid. La decisión de los electores españoles de otorgar la mayoría absoluta al Partido Popular (PP) de centroderecha facilitará la gestión política del país para remontar una larga crisis económica que amenaza con generar una nueva recesión, dijeron analistas.

El PP que lidera Mariano Rajoy y llevará las riendas del poder durante los próximos cuatro años, deberá enviar señales inmediatas de que su gobierno está decidido a restaurar la confianza de los mercados financieros en la economía doméstica, aspecto clave para evitar el rescate de la cuarta economía del euro.

"Con la mayoría absoluta, el nuevo gobierno tiene la ventaja de adoptar las medidas que sean necesarias sin tener que pactar con otras formaciones políticas", dijo Nicolás López, director de análisis de M&G valores.

Con la ventaja que supone la obtención de 186 escaños del Congreso de los Diputados sobre el total de 350 que componen la Cámara Baja española, el PP ya ha prometido concentrar sus esfuerzos en derrotar la crisis y el desempleo.

"Comenzará una nueva etapa a partir de mañana en la que nuestro único objetivo será vencer a la crisis y al paro (desempleo)" declaró Ana Mato, directora de la campaña electoral del partido conservador tras conocer el triunfo de su formación política.

El lunes Rajoy deberá persuadir a la comunidad económica y financiera doméstica y exterior de que los compromisos adoptados con Bruselas en términos de consolidación fiscal suponen uno de los credos de su política económica.

"Esto podría ser un buen menú inicialmente bien valorado por el Banco Central Europeo (BCE) y los inversores en bonos", dijo Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales.

Sin embargo, Ontiveros cree que la actitud del líder del PP no será una condición suficiente para aplacar los nervios de los mercados financieros, que obedecen a causas mucho más amplias.

La semana pasada, la deuda soberana de la zona euro se vio sometida a los ataques indiscriminados de los mercados, que fueron particularmente virulentos contra la deuda italiana y española, cuyo bono rozó un rendimiento del 7%, un nivel desconocido desde 1997 y que no poco analistas consideran de rescate, como ya ocurriera con Grecia, Irlanda y Portugal.

"Creo que va a seguir la crisis porque los mercados no se fían de un gobierno u otro (...) Se fían de lo que los gobiernos hacen", dijo Angel Laborda, director del servicio de estudios de Fundación de las Cajas de Ahorros.

"Hasta que no vea qué hace el nuevo gobierno, la crisis se va a quedar mas o menos igual", agregó Laborda.