La Paz. Bolivia alberga a un total a la fecha de 850 refugiados políticos, en su mayoría originarios de Colombia y Perú, dijo este jueves el director general de Asuntos Jurídicos y presidente del Consejo Nacional del Refugiado (Conare), César Siles.

En vísperas del Día Mundial del Refugiado, el presidente de Conare dijo a periodistas en La Paz que entre 1984 y 2013, el país otorgó la condición de refugiado a 1.200 extranjeros, una cifra que bajó por diferentes motivos a un total 850.

Siles dijo que el Conare-Bolivia y la Pastoral de Movilidad Humana (PMH) realizarán actividades relacionadas con la sensibilización hacia la situación de los refugiados.

Según Siles, los refugiados en Bolivia fueron primero mayoritariamente peruanos que huían de la dictadura y la violencia de Sendero Luminoso, pero luego fueron colombianos los que en mayor número llegaron a Bolivia para escapar de la guerrilla y los paramilitares.

Expuso que Bolivia también refugió a seis sirios y otros cuatro de igual nacionalidad tramitan su solicitud.

Consultado de por qué eligieron a un país como Bolivia, dijo que es muy probable que los ciudadanos árabes tengan algún parentesco familiar en el país o se contactaron vía internet con algunas personas.

Según Siles, la respuesta a una solicitud de refugio tarda de 30 a 45 días y el interesado debe presentar en los 90 días de ingresado al país, su solicitud argumentando las razones por las que considera debe ser aceptado.

Una vez que radica la solicitud, la Conare le emite un certificado que le da garantías de estadía hasta que se admita o rechace la petición.

Informó además que existen al menos 1.000 personas en Brasil y Estados Unidos que solicitaron refugio y que de éstos, 150 ya tienen el estatus de refugiado.

Agregó que la mayoría de los ciudadanos que salieron de Bolivia a tierra brasileña son oriundos del departamento de Pando por el caso de la denominada masacre de Porvenir el 11 de septiembre de 2008.

Este grupo denunció persecución a través de los procesos judiciales en Bolivia.

Siles explicó que para obtener la calidad de refugiado, el solicitante debe probar que es un perseguido por motivos políticos, raza, religión o de cualquier otra índole.

Un diagnóstico de la Pastoral de Movilidad Humana dijo que 31% de los refugiados vivía en alquiler, 12% alojados por algún familiar o amistad, 9% con anticrético, y sólo 8 por ciento tenía vivienda propia, este último grupo con al menos 10 años en el país.

Al momento de medir el nivel de instrucción se determinó que 33% tenía formación universitaria, 19% licenciatura obtenida en su mayoría en universidades bolivianas, seis por ciento formación técnica, y el restante, formación escolar y bachillerato.