París. Los medios franceses criticaron a Dominique Strauss-Kahn por lo que definieron como una disculpa poco sincera y actuada por su encuentro sexual con una mucama de un hotel de Nueva York, con muchos destacando que dejó la puerta entreabierta para un eventual regreso a la política.

Hasta 13,5 millones de espectadores miraron el programa de TF1, la mayor audiencia para un canal de noticias francés desde el 2005, para ver al ex aspirante a presidente expresar su "infinito" arrepentimiento por un encuentro que llamó imprudente pero consensuado.

Strauss-Kahn dijo que lamentaba su error moral pero también condenó el haber sido tratado como un criminal por un acto privado que aseguró que no fue forzado.

"Todo parecía preparado, ensayado, aprendido de memoria, armado, como si hubiera sido grabado con anticipación", dijo el diario de izquierda Liberation el lunes.

Fue la primera vez que Strauss-Kahn habló extensamente a las cámaras desde que el caso de abuso sexual en Nueva York puso fin a su carrera como jefe del FMI y arruinó sus chances de ser candidato a la elección presidencial del 2012. Pero muchos creyeron que su argumento fue poco convincente.

Vestido con un traje oscuro y claramente incómodo al describir su encuentro sexual de nueve minutos, Strauss-Kahn mostró una copia del reporte de la fiscalía de Nueva York para enfatizar que había sido absuelto de la acusación sobre supuesto uso de la fuerza.

"DSK: un curioso mea culpa", fue el título del diario más de centro Le Parisien. "Su arrepentimiento del domingo fue tibio", opinó el editorialista Vicent Giret en Liberation.

Strauss-Kahn, conocido por sus iniciales DSK, volvió a Francia este mes luego de que fiscales retiraran los cargos de intento de violación por su encuentro con la empleada Nafissatou Diallo en la habitación de un hotel de Manhattan.

El caso desató un frenesí mediático internacional, puso fin a sus ambiciones presidenciales y privó al mundo de una voz influyente justo cuando la crisis económica global necesita líderes con experiencia.

Strauss-Kahn, previamente considerado como el mejor posicionado para derrotar al Gobierno Conservador, dijo a la entrevistadora Claire Chazal, amiga de su esposa Anne Sinclair, que se quedaría al margen de la campaña electoral socialista para el 2012 y que se tomaría un tiempo para planificar el futuro de su carrera política.

Pero muchos sintieron que su entrevista dejó la puerta abierta para un retorno a la política en el largo plazo.

"Detrás del remordimiento y todos los signos ostensibles de sinceridad, ya se podía ver la decisión emergiendo", dijo el diario de derecha Le Figaro en un editorial.