Caracas. La oposición venezolana exigió este martes al presidente Hugo Chávez que reconozca el nuevo mapa político del país tras las elecciones legislativas y les invite a trabajar juntos para resolver los problemas nacionales, en vez de estar retándolos a una nueva confrontación electoral.

Tras boicotear las elecciones del 2005, los partidos de oposición lograron el domingo la mitad de los votos y más de un tercio de los diputados, lo que consideran un resonante triunfo frente a un "sistema electoral perverso" que dio a los partidarios de Chávez la mayoría en la Asamblea Nacional.

"El presidente planteaba ayer si vamos a convocar un referendo revocatorio (de su mandato), una elección más. Presidente, ya el pueblo se expresó este domingo, póngase a trabajar", dijo el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, arropado por gritos de "unidad, unidad".

Los adversarios de Chávez resaltaron que los votos opositores sumados a los disidentes superan por estrecho margen a los del oficialismo -que por el método de asignación de escaños se quedó con 98 de los 165 diputados-, lo que les da esperanzas de derrotarlo en las presidenciales del 2012.

"(La Asamblea) no refleja la proporcionalidad de nuestro pueblo, la realidad del voto. Tanto criticó Chávez a otro país y otro presidente y acabó imitando su sistema electoral", dijo el gobernador opositor Enrique Capriles, aludiendo a George W. Bush, quien ganó la presidencia de Estados Unidos pese a lograr menos votos que su adversario, el demócrata Al Gore.

Chávez ridiculizó el resultado de la coalición opositora en los comicios, en los que su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue la formación política con más escaños y votos, y desafió a sus enemigos a volver a las urnas si creen que ahora gozan de la preferencia del pueblo.

"Les hago un reto: como son mayoría, convoquen referendo revocatorio. ¿Por qué van a esperar dos años para sacar a Chávez de Miraflores (el palacio de Gobierno)?", dijo el mandatario, quien ilustró sus explicaciones en cadena nacional de radio y televisión, con mapas y gráficos electorales.

Pero la oposición, que asegura aprendió de los errores del pasado, respondió tendiéndole la mano para trabajar unidos, algo que saben es poco probable que suceda.

"Presidente, si usted no quiere aceptar esto como una derrota, acéptelo como una lección", dijo Ledezma, a quien Chávez retiró competencias y presupuesto tras ganar el cargo en el 2008 y le dio poder por sobre el alcalde a una aliada de su Gobierno.

El respaldo al militar retirado cayó este año golpeado por la escalada de la criminalidad, el deterioro de los servicios públicos y una severa crisis económica, pero sigue siendo el político más popular del país petrolero.

"No nos invite a otra batalla. Invítenos a trabajar juntos para enfrentar la inseguridad, la pobreza, la crisis eléctrica, la crisis de los hospitales. ¿Cuándo es que usted va a trabajar por Venezuela?", agregó el alcalde opositor.

Desde que Chávez llegó al poder en 1999, los venezolanos han sido convocados a las urnas en 13 oportunidades, incluyendo siete elecciones en los últimos siete años.

Analistas creen que la alta polarización que generan los comicios ha favorecido a Chávez para impulsar su agenda de radicales reformas políticas y económicas, aunque sondeos muestran síntomas de "fatiga electoral" entre la ciudadanía.