Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, dijo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que la lucha global contra el terrorismo no es una excusa para prohibir el ingreso de refugiados o de ciudadanos de países de mayoría musulmana, informó su portavoz el domingo.

"Ella está convencida de que incluso la necesaria y decidida batalla contra el terrorismo no justifica poner a personas bajo una sospecha generalizada sólo por su origen o su fe (religiosa)", dijo el portavoz Steffen Seibert.

El funcionario sostuvo que el Gobierno alemán lamenta la prohibición de viajes que impuso el gobierno de Trump a refugiados y ciudadanos de países con población mayoritariamente musulmana, lo que incluye a personas con doble nacionalidad.

Añadió que Merkel expresó esa preocupación a Trump durante un llamado telefónico el sábado y le recordó que la Convención de Ginebra requiere que la comunidad internacional acepte a refugiados de guerra por razones humanitarias.

Afirmó que el Gobierno alemán ahora revisará las consecuencias de la prohibición de Estados Unidos en el caso de los ciudadanos con doble nacionalidad y que representaría "sus intereses, de ser necesario, frente a sus socios estadounidenses".

Trump ordenó el viernes suspender por cuatro meses el ingreso de refugiados a Estados Unidos y prohibió temporalmente la entrada de ciudadanos de Siria, Libia, Yemen, Irak, Irán, Somalia y Sudán.

Ambos líderes destacaron sus intereses comunes, como un fortalecimiento de la OTAN y del combate a la insurgencia islamista, en un comunicado conjunto enviado tras la conversación telefónica de 45 minutos que sostuvieron el sábado.