La Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel pone el domingo en juego el gobierno regional del estado federado de Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania, en las elecciones estaduales.

Las últimas encuestas indicaron que la CDU no podrá reeditar su actual coalición con los liberales (FDP) y cederá el gobierno regional a una alianza opositora de socialdemócratas (SPD), Verdes y el partido que agrupa a la minoría de habla danesa.

La única esperanza para el partido de Merkel pasa por una "gran coalición" con los socialdemócratas. En este caso, el partido más votado pondría el jefe de gobierno.

Ambas fuerzas rondan una intención de voto cercana al 31%. La CDU mantiene un porcentaje similar al que obtuvo en las elecciones anteriores, en 2009, mientras que el SPD avanza más de cinco puntos, consignó DPA.

Los liberales pueden tener un respiro en la caída que vienen sufriendo en los últimos comicios regionales y entrar cómodamente en el parlamento regional con un 7% de los votos.

El otro gran ganador de los comicios será el Partido Pirata, con una intención de voto del 9%. Esta nueva expresión política alemana podría tener la llave del gobierno, pero tanto la CDU como el SPD descartaron una coalición al considerar que los piratas carecen de un programa consolidado.

Los Verdes llegarían al 12% y los poscomunistas de La Izquierda quedarían fuera del hemiciclo con un 2%.

Las elecciones en Schleswig-Holstein se celebran una semana antes de las de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania, que serán el próximo domingo 13 de mayo.

Este poderoso estado -Renania del Norte-Westfalia-, es el más poblado del país y su voto se interpreta como un importante indicador nacional de cara a las elecciones generales del año que viene.