Managua. La mesa de diálogo formada por movimientos sociales y el Gobierno de Nicaragua acordó este lunes acoger las recomendaciones entregadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que emitió un duro y demoledor informe preliminar sobre la situación en el país tras el mes de protestas lideradas por estudiantes, en el que denunció "graves violaciones de derechos humanos" y "al menos 76 personas muertas".

Tras un largo debate en la segunda sesión de diálogo nacional, se llegó a la conclusión de asumir el compromiso de establecer "un mecanismo de seguimiento junto a la CIDH para verificar la implementación de las recomendaciones", así como "un calendario concreto de nuevas visitas, de tal forma que se forme una comisión de seguimiento".

Entre las medidas se incluye el cese de la represión, el respeto al derecho de protesta y garantizar la libertad de expresión.

Asimismo la Comisión Interamericana destacó la importancia de proteger a las personas que dieron su testimonio a los enviados de la CIDH, buscar fórmulas para juzgar y sancionar a los responsables de la violencia o que los operativos de seguridad cumplan los protocolos de actuación.

Entre las medidas se incluye el cese de la represión, el respeto al derecho de protesta y garantizar la libertad de expresión.

A eso se suma el desmantelamiento de los grupos parapoliciales, el respeto de la independencia de los medios y la no censura, y la no emisión de declaraciones públicas que estigmaticen a los manifestantes.

Bloqueos seguirán. El organismo señaló que la Policía utilizó balas de distinto tipo y gases lacrimógenos "de forma indiscriminada" para sofocar las protestas y que en algunos casos hubo francotiradores.

La comisión recibió denuncias de posibles ejecuciones extrajudiciales y de casos de heridos que fueron rechazados en los hospitales públicos. Por todo ello, diversos sectores de la mesa de diálogo han pedido la salida inmediata del presidente Daniel Ortega.

Antes de la aprobación de la resolución sobre las recomendaciones de la CIDH, el canciller Denis Moncada, líder de la delegación gubernamental, trató de vincular la aceptación de estas recomendaciones al levantamiento de los bloqueos en las carreteras, pero la propuesta no prosperó.

"Qué lástima, deberíamos considerarlo (la suspensión de los bloqueos) con espíritu humanitario para los nicaragüenses, para la estabilidad, la paz, seguridad, convivencia, para terminar con la tensión es medular", dijo Moncada al finalizar la reunión.