México se fue a dormir en vilo y con dolor tras el terremoto que el martes arrebató la vida de cuando menos 248 mexicanos, apenas dos semanas después de otro mortal sismo que a inicios de mes devastó los estados de Oaxaca y Chiapas. El terremoto de este 19 de septiembre coincidió con el aniversario del trágico sismo de 1985 que entonces quitó la vida a miles de personas sólo en la capital mexicana.

Enrique Peña Nieto ofreció un mensaje a la Nación en el que reconoció la solidaridad de los mexicanos para con sus connacionales en momentos de tragedia, como aquel en que el sismo se cobró la vida de 22 niños en un colegio de la céntrica colonia Del Valle de la capital, o de al menos 16 en el morelense municipio de Jojutla, cercano al epicentro del seísmo, y donde, por cierto, el terremoto se ensañó como en ninguna otra parte de México.

“Expreso ni admiración a la unidad, trabajo y generosidad con la que una vez más miles de mexicanos han respondido a la emergencia. Este sismo es una dura prueba, y muy dolorosa, para nuestro país. Los mexicanos hemos tenido experiencias difíciles a consecuencia de temblores en el pasado y hemos aprendido a responder a estos episodios con entrega y espíritu de solidaridad”, expresó el presidente de México ya en la madrugada del miércoles 20 de septiembre.

La cifra de muertos se fue incrementando conforme pasaron las horas, por ello los mexicanos buscan con desesperación más personas entre los escombros de las construcciones que se vinieron abajo. Sólo en la Ciudad de México hay 38 inmuebles totalmente siniestrados; y otros muchos más que quedarán “inoperables” o “inhabitables”, según platicó Peña Nieto más temprano en un mensaje divulgado por redes sociales.

Hasta la media noche del martes 19 y madrugada del miércoles 20 de septiembre, se barajaba una aproximación de 45.000 inmuebles afectados en alguna medida por el sismo de 7.1 grados con origen en Axochiapan, Morelos, muy próximo también, a 57 kilómetros, de una localidad de Puebla en la que el 24 de octubre de 1980 también se desató otro sismo de esa misma intensidad.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, informó pasada la media noche la cifra oficial de 224 decesos hasta esa hora. Convocó también a mantener los esfuerzos de búsqueda y de sobrevivientes por el potente sismo, que hasta las 22 horas del martes 19 había dejado oficialmente un saldo de 55 muertos en Morelos, 50 en la capital del país, 32 en Puebla, 10 en el Estado de México y tres en Guerrero.

Las instituciones de educación, de gobierno y de salud informaron igualmente de fallecidos. El Tecnológico de Monterrey confirmó de cuatro muertos y 40 heridos.

La SEP, por su parte, informó durante la madrugada sobre los daños en 209 colegios de la Ciudad de México, 15 con daños mayores, por lo que reiteró la suspensión de clases.

La infraestructura del centro del país enfrentó desafíos con el terremoto, pero poco a poco fue retomando sus operaciones regulares.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes comunicó a los mexicanos que la infraestructura carretera, los puertos, aeropuertos, sistemas de telecomunicación y la red ferroviaria mantenía sus trabajos cotidianos.

Empresas de comunicación móvil como AT&T, Telcel y Movistar indicaron la apertura gratuita de sus redes de voz y datos para que los mexicanos pudieran comunicarse con sus familiares y conocidos sin contratiempos. Aquella facilidad concluirá el 21 de septiembre.

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) informó que a partir de las 22:00 horas del martes se realizaron 61 operaciones de despegue o aterrizaje por hora, luego de la demora de 180 vuelos entre nacionales e internacionales que se cancelaron o reprogramaron por el sismo.

La CFE indicó que 4.7 millones de clientes se vieron afectados en el servicio de energía eléctrica, a los que en las próximas horas restablecería el suministro eléctrico.

La Cámara Nacional del Cemento (Canacem), a su vez, dio a conocer que facilitará diversos recursos materiales y humanos, maquinaria pesada, camiones y equipo, a fin de que sean utilizados en labores de rescate, tras los daños causados por el sismo registrado la tarde de este martes en varias entidades del país.

El organismo, que integra a empresas como Cementos Chihuahua, Cementos Cruz Azul, Cementos Fortaleza, Cemex, Cementos Moctezuma y Lafarge, precisó que en las próximas horas anunciará medidas adicionales en diversos estados para respaldar en las labores de retiro de escombros y el suministro de ayuda a damnificados.
Las instituciones bancarias y la Bolsa Mexicana de Valores operarán con normalidad este miércoles.

“La SHCP, Banxico y la CNBV informan que mañana miércoles 20 de septiembre operarán con normalidad bancos y mercados financieros y bursátiles”, informó el Banco de México en Twitter.

Muy noche, la Secretaría de Turismo decidió posponer la cuarta Feria Nacional de los Pueblos Mágicos que se realizaría del 22 al 24 de septiembre en la ciudad de Monterrey, como un acto de solidaridad tras el sismo del martes.

En la región de Tlamacas, en el oriente del Estado de México y cercana al volcán Popocatépetl, fue donde el terremoto se sintió más fuerte, según el Servicio Sismológico Nacional. Es un dato que el mundo conoció, como otros más del terremoto y por lo que expresó su solidaridad con los mexicanos.

Twitter se convirtió entonces en una cadena de solidaridad de decenas de líderes. Los mensajes fueron llegando de acuerdo a los husos horarios del mundo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su solidaridad con los mexicanos: “Dios bendiga a la gente de la Ciudad de México. Estamos con ustedes y estaremos ahí para ustedes”.

Quien escribió palabras cubiertas de profundo sentimiento fue el primer ministro canadiense, Justin Trudeau:

“Qué triste noticia desde México. Mis pensamientos están con las víctimas del terremoto ocurrido hoy Canadá ayudará a nuestros amigos de la Ciudad de México”, dijo.

A las 13:14:40 horas locales volvió a moverse el suelo en México, apenas 10 días después del terremoto de mayor magnitud en 85 años, de 1932, cuando otro sismo se desató sobre los 8.2 grados Richter.

El espíritu de los mexicanos volvió a salir a las calles a la solidaridad para buscar más sobrevivientes. De los decesos, por ahora, más de la mitad ocurrieron en la Ciudad de México, a donde Peña Nieto principalmente dirigió sus condolencias:

“México comparte su pena. Les pido que estén atentos a la información oficial y a las recomendaciones que difundimos por medio de las redes sociales y los medios de comunicación. Seguiré informándoles directamente y con toda oportunidad. Sigamos unidos, enfrentando juntos este nuevo desafío”.