México D.F. Mexicanos con velas encendidas y flores despidieron este jueves a un joven alcalde que fue asesinado por sicarios del narcotráfico, mientras funcionarios prometieron una dura respuesta a los cada vez más atrevidos cárteles.

Las autoridades, sin embargo, resistieron llamados para enviar más tropas hacia la región.

Soldados resguardaban la funeraria donde residentes de Santiago, un turístico pueblo cercano a Monterrey, la ciudad más rica del país, honraron al alcalde Edelmiro Cavazos, quien fue secuestrado por sicarios que arrojaron su cadáver a una carretera rural tres días después.

"Era un hombre decente que nos quería proteger. Le costó la vida", dijo una mujer llamada Gloria.

El presidente Felipe Calderón, quien ha centrado su Gobierno en una guerra contra el narcotráfico que ha dejado 28.000 muertos desde que inició su gestión, condenó el asesinato, el más reciente de un funcionario público, y envió a la ciudad al secretario de Gobernación, Francisco Blake.

Los cárteles, cuyos ingresos podrían superar los US$40.000 millones anuales, han comenzado a atacar a funcionarios de más alto perfil. En junio mataron a un popular candidato a gobernador del norteño estado de Tamaulipas, antes de las elecciones.

La violencia del narco ha aumentado en Monterrey y sus alrededores en medio de una disputa desatada entre el poderoso Cartel del Golfo y su antiguo brazo armado, los Zetas.

Blake prometió este miércoles en Monterrey un "combate frontal" en contra de los carteles, pero no contestó llamados de líderes políticos y empresariales que pidieron miles de soldados más en el estado de Nuevo León, fronterizo con Texas.

El Gobierno ya ha desplegado más de 50.000 soldados y policías federales en todo el país desde que Calderón asumió el cargo a finales de 2006.

Algunos residentes de Santiago abuchearon al gobernador del estado, Rodrigo Medina, cuando acudió a presentar sus respetos a Cavazos y varios le pidieron su renuncia, reflejando la creciente frustración con la cada vez mayor violencia.

Medina ha dicho que Cavazos, quien pertenecía al derechista Partido Acción Nacional (PAN), de Calderón, se convirtió en blanco del narcotráfico por sus esfuerzos para limpiar de corrupción a la policía de Santiago.