México D.F. La polémica alianza del partido gobernante de México con su acérrimo rival de izquierda en busca de arrebatar gobiernos estatales al principal grupo opositor, el PRI, dificultará en el Congreso reformas impulsadas por el oficialismo, dijo este lunes un senador.

El gobernante Partido Acción Nacional (PAN) y la principal fuerza de izquierda, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), protagonizaron la severa crisis política que vivió México tras los comicios del 2006, que ganó el presidente Felipe Calderón por un pequeño margen pero en medio de acusaciones de fraude.

Ahora, los enemigos de entonces y que suelen lanzarse airadas críticas, nombraron candidatos comunes en algunos estados bastiones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para las elecciones de gobernador este año.

Esa alianza ha despertado el enojo de los priístas, cuyo apoyo es clave para sacar adelante reformas en el Congreso.

"No es posible ir a negociaciones para construir reformas con un partido que a toda costa quiere liquidar al PRI", dijo a Reuters el legislador Carlos Jiménez Macías, portavoz de la bancada del PRI en el Senado.

"Si queremos transitar a un cambio en el país, hagámoslo, pero si el otro se planta con una metralleta, entonces habría que replantearnos qué posición vamos a tomar cada quien en las negociaciones, que ahora se ponen en riesgo", añadió.

El PAN y el PRD han sellado alianzas en el norteño estado de Durango y en el de Oaxaca, en el sureste del país, que nunca han sido gobernados por otro partido que no sea el PRI, mientras que negocian acuerdos en el central estado de Hidalgo y algunas entidades más.

El gobierno de Calderón impulsó el año pasado una reforma fiscal, pero fue diluida por el Congreso. Parlamentarios han dicho que en el actual periodo de sesiones, de febrero a abril, podrían discutir una reforma fiscal más profunda.

En la agenda está también un proyecto de reforma política que envió Calderón para establecer la reelección de alcaldes y legisladores, prohibida desde hace décadas, y medidas para acelerar en el Congreso la votación de reformas clave.

Jiménez dijo que las alianzas presionan al PRI, que busca regresar a la presidencia en las elecciones de 2012, "a establecer una estrategia diferente de negociación" con el oficialismo.

Un diputado oficialista dijo la semana pasada que el PAN podría ir junto con el PRD para impulsar reformas en el Congreso, pero analistas han dicho que las elecciones estatales serán un factor que distraerá la atención de los partidos.

El PRI gobernó el país por más de 70 años consecutivos hasta el 2000, cuando ganó la presidencia el derechista PAN. Actualmente gobierna en la mayoría de los estados y el año pasado ganó más asientos en la influyente Cámara de Diputados.