México D.F. El asesinato del candidato favorito para ganar el domingo 4 de julio las elecciones de gobernador en el violento estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos, probablemente en manos del narcotráfico, envía un mensaje de terror a los electores que concurrirán este fin de semana a votar.

La muerte del postulante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rodolfo Torre, se enmarca en la lucha que se libra en México contra el crimen organizado y habría sido causada por sicarios de las bandas de los narcotraficantes que libran sangrientas batallas por el control de la zona, clave para abastecer al mercado estadounidense, el mayor consumidor mundial de drogas.

No ocurría un crimen tan grave en México desde el asesinato del candidato del PRI a la presidencia en 1994, Luis Donaldo Colosio.

El asesinato del candidato del PRI, el mayor partido de oposición en México, manda un mensaje de terror a los votantes para las elecciones en 12 de los estados del país donde serán renovados gobernadores, alcaldías y diputaciones locales.

En caso de que se compruebe que el crimen fue orquestado por los cárteles de las drogas, éste sería el mayor ataque político de las bandas de narcotraficantes desde que el presidente Felipe Calderón lanzó operativos militares antidrogas en diciembre de 2006.

El crimen pone en un brete a las autoridades electorales para eventualmente aplazar las elecciones en Tamaulipas, donde el mes pasado fue asesinado un candidato a alcalde del derechista Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece Calderón.

Asimismo, el atentado podría obligar al mandatario a revisar o reforzar su ofensiva antidrogas con la participación de más soldados y policías federales. El mandatario convocó a una reunión de urgencia al gabinete de seguridad poco después de conocerse el crimen de Torre.

El hecho tendrá un alto costo político para el partido de Calderón, en momentos en que muchos electores dicen que votarán al PRI porque el Gobierno no puede garantizar la seguridad.

El PRI es favorito para ganar la gran mayoría de los gobiernos estatales el próximo domingo, incluso en algunos estados donde gobierna el PAN.