México D.F. México celebró este miércoles los 200 años de su Independencia con toneladas de fuegos artificiales y actos multitudinarios pero bajo fuertes medidas de seguridad ante el temor que genera la constante violencia del narcotráfico.

Unos 12.000 policías vigilaron en la Ciudad de México el recorrido de un multicolor desfile, representativo de la cultura local y que transcurría por parte de Reforma, una avenida histórica de la capital, que era custodiada desde el aire por helicópteros de la policía federal.

Poco antes de la medianoche, el presidente Felipe Calderón dio el tradicional "Grito", que revivió el llamado a las armas por la independencia, replicado por los gobernadores y alcaldes a lo largo del país.

Miles de mexicanos gritaron "Viva México", mientras Calderón ondeaba la bandera tricolor desde el balcón principal del Palacio Nacional.

Unas ocho toneladas de coloridos fuegos pirotécnicos fueron lanzados durante y después del desfile en Reforma y el Zócalo, epicentro de los festejos.

Pero el acceso al Zócalo, la principal plaza pública del país, fue limitado al ingreso de 60.000 personas y habrá además allí vigilancia del Estado Mayor Presidencial, un cuerpo de élite encargado de la seguridad del presidente, y de policías federales.

"Es la primera vez que vengo, mis hijos están muy contentos, lo único malo fue que tuve que dejar mi paraguas en uno de los puestos (de revisión)", dijo Fernando Martínez, un soldado que asistió con su familia a ver el desfile.

"Nos quitaron los bancos de los niños y no me parece justo", dijo por su parte Blanca Navarrete, otra de los asistentes, mientras veía el desfile de carros alegóricos junto a su esposo y sus hijos.

En la norteña ciudad de Monterrey, que fue alcanzada hace poco por la violencia del narcotráfico y donde a menudo las bandas de la droga bloquean calles, 30% más de policías que el año previo vigilaron la explanada de los Héroes, donde el gobernador dio "el Grito".

En la occidental Guadalajara, la segunda ciudad del país en población, militares reforzaron la seguridad de la ceremonia al igual que el año pasado, cuando este tipo de celebraciones comenzaron a ser más vigiladas.

Ocho personas murieron y un centenar resultaron heridas en 2008 en la también occidental ciudad de Morelia, donde nació Calderón, cuando un grupo de miembros de los Zetas, una violenta banda de narcotraficantes, arrojó granadas durante la ceremonia del grito.

Violencia inhibe festejos. Más de 28.000 personas han muerto desde que el presidente asumió en diciembre de 2006 y lanzó operativos frontales con el Ejército y policía contra los cárteles del narcotráfico.

Calderón lanzó desde este miércoles temprano varios "Viva México!" desde su cuenta de Twitter y llamó a celebrar "200 años de libertad, independencia y soberanía".

En la fronteriza Ciudad Juárez, la más violenta del país y donde han muerto 6.500 personas desde enero de 2008, el alcalde dará El Grito desde un balcón -no está claro si será en el Palacio de Gobierno- pero sin público. La población, asustada por los constantes enfrentamientos incluso a plena luz del día, fue invitada a verlo por televisión.

"No hay nada que celebrar. Nuestros héroes dieron la vida por nuestra libertad y es absurdo, no podemos siquiera salir a conmemorar El Grito (de Independencia)", dijo un hombre de 45 años, quien pidió el anonimato, mientras hacía fila para cruzar la frontera desde Ciudad Juárez hacia El Paso, Texas.

En el norteño estado de Tamaulipas, también sobre la frontera con Estados Unidos, varios municipios habían cancelado las celebraciones al igual que algunas alcaldías del estado de Chihuahua, donde se encuentra Ciudad Juárez.

México celebra el alzamiento de indígenas y mestizos empobrecidos que condujo el cura Miguel Hidalgo contra la corona española en septiembre de 1810. En noviembre celebrará los 100 años de la Revolución que condujeron Pancho Villa, Emiliano Zapata y Francisco I. Madero.

Las celebraciones continuarán este jueves con un tradicional desfile militar que será este año mucho más grande e incluirá contingentes de 17 países, entre ellos China y Estados Unidos, además de grupos que representarán a quienes participan en operativos de combate al narcotráfico. Por primera vez desfilará la Policía Federal.