Yokohama, Japón. La canciller de México dijo este miércoles que las conversaciones climáticas de Naciones Unidas (ONU) en las que su país será anfitrión este mes deben concentrarse en objetivos inmediatos como la creación de un Fondo Verde.

Si no se consigue una "mínima" serie de decisiones se socavará la credibilidad de las ya atribuladas negociaciones que buscan establecer un pacto climático más amplio, señaló Patricia Espinosa en una entrevista en el marco de una reunión ministerial del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacifico (APEC).

La idea de crear un "Fondo Verde" está diseñada para ayudar a naciones pobres a cambiar los combustibles fósiles y enfrentar las previstas inundaciones, sequías, deslaves y crecimiento de mareas causadas por el cambio climático. No está claro cómo será manejado el fondo.

Las perspectivas ante las conversaciones sobre cambio climático que se realizarán entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre en el balneario mexicano de Cancún se han moderado en los últimos meses debido a que las negociaciones de 194 naciones sobre cómo compartir el costo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero están casi estancadas.

En cambio, la ONU y México esperan que las charlas brinden un acuerdo sobre un paquete de asuntos menos polémicos después de entender que se ha gastado mucho tiempo en reuniones anteriores centradas en el controvertido tema de las metas de reducción de emisiones.

Un revés para los demócratas en las elecciones legislativas de Estados Unidos ha opacado aún más el panorama, con el presidente estadounidense Barack Obama admitiendo que aprobar una legislación que requiera recortes obligatorios de las emisiones de gases invernadero sería más difícil.

"Creemos que un resultado significativo en Cancún debería concentrarse en brindar los medios para la inmediata acción global", indicó Espinosa.

"Hay una amplia convergencia en la creación de un marco que apoye medidas sobre la adaptación, sobre la facilitación de la transferencia de tecnología, sobre el apoyo para la conservación de bosques, y la creación de un Fondo Verde", dijo a Reuters según citas traducidas del inglés.

Alcanzar acuerdos sobre estos asuntos para expandir la lucha contra el cambio climático es esencial, señaló.

"Es una negociación importante para la credibilidad de nuestro sistema, para la credibilidad de la convención de la ONU misma", indicó, en referencia a la Convención sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas de la que el Protocolo de Kioto es una parte.

Mínimo. La idea de crear un "Fondo Verde" está diseñada para ayudar a naciones pobres a cambiar los combustibles fósiles y enfrentar las previstas inundaciones, sequías, deslaves y crecimiento de mareas causadas por el cambio climático. No está claro cómo será manejado el fondo.

"Creo que el mínimo (que queremos de Cancún) es el paquete de decisiones", indicó Espinosa. "Si no podemos poner en vigor el paquete - el paquete completo - entonces enfrentaremos otra vez una situación crítica", agregó.

Las conversaciones climáticas de la ONU del año pasado en Copenhague fracasaron en su meta de elaborar un tratado legalmente vinculante al final de un plazo límite de dos años establecido en Bali, Indonesia, en el 2007. En cambio, la reunión terminó en un acuerdo político con muchas lagunas.

Aunque se abstuvo de comentar directamente sobre el impacto de la victoria republicana en las elecciones legislativas de Estados Unidos, Espinosa indicó que confiaba que Obama tuviera la voluntad política y el compromiso para aumentar el apoyo financiero a las naciones en desarrollo más pobres.

"Todos los países quieren un acuerdo legalmente vinculante. Pero en la actualidad no hay acuerdo aún sobre qué debería incluirse en ese nuevo instrumento legal. Ahora debemos adoptar decisiones que tengan gran valor por sí mismas", apuntó.

Espinosa indicó que no deseaba establecer una fecha límite para negociar un nuevo tratado que reemplace o expanda el Protocolo de Kioto desde el 2013, y repitió su postura de que ese avance se debería hacer en base a un paquete de decisiones "amplio y equilibrado".

Algunas naciones quieren que el Protocolo de Kioto se extienda a un segundo período, otros como Japón y Estados unidos, que nunca ratificaron Kioto, buscan un nuevo tratado.

Muchas naciones en desarrollo respaldan una extensión de Kioto porque consagra un texto que permite a las naciones más pobres que tomen medidas voluntarias para reducir las emisiones.

Los países ricos insisten en reducciones sustanciales de las emisiones de grandes países en desarrollo como China e India, mientras que las naciones más pobres exigen que las ricas hagan más para frenar las emisiones de carbono.