CDMX. El segundo debate televisivo de los candidatos a las elecciones presidenciales de México se impuso en las redes sociales, con multitud de memes y de humor.

Otros temas, como el último sismo, de 5,1 grados, y la final de la liguilla del fútbol mexicano, quedaron relegados a un segundo plano.

El debate estuvo marcado por las duras acusaciones entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y el conservador Ricardo Anaya, los dos candidatos que encabezan las encuestas.

Se trataron por bloques los temas de comercio e inversión, seguridad transfronteriza y derechos de los migrantes, pero sirvió, sobre todo, para mostrar que la batalla por la Presidencia es hoy cosa de dos: López Obrador y Anaya.

Sin embargo, los candidatos invitados a hablar fueron cuatro. Hasta hace poco eran cinco, pero su número se redujo tras la renuncia de la independiente Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón, que gobernó México entre 2006 y 2012. Pero tanto el oficialista José Antonio Meade como el aspirante Jaime Rodríguez Calderón, "el Bronco", tuvieron un papel secundario.

Relación con EE.UU. Uno de los temas que dominaron el debate fue la exigencia de respeto al presidente de EE.UU., Donald Trump, tras sus insultos a México.

López Obrador, del Movimiento Generación Nacional (Morena) que encabeza los sondeos, acusó de falta de "autoridad moral" al actual Gobierno mexicano y reconoció que es verdad cuando Trump acusa a la Administración actual de "corrupta". "Tengo que aceptar que es cierto, aunque me duela", dijo.

Por su parte, Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), mostró una foto de la reunión del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, con el entonces candidato republicano Donald Trump en la residencia oficial de Los Pinos y calificó la imagen de "vergonzosa" para la dignidad de México.

Meade, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), respondió a Anaya que era un "hipócrita y cínico" porque como presidente de la Cámara de Diputados no hizo nada por la defensa de los migrantes o por la mejora en las relaciones con EE.UU.

¿Y el TLCAN? Sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), López Obrador coincidió también con Trump en que han de subir los sueldos en México,  uno de los países con el salario mínimo más bajo de América Latina. Anaya apostó por "diversificar" el comercio y "replantear" la relación con Estados Unidos, siempre en defensa del "interés nacional" y garantizando el "respeto mutuo". En tanto, Meade aseguró que no habrá "ningún acuerdo, de ningún tema, que no esté basado en el respeto".

El Bronco, campechano como de costumbre, apostó por que México se "destete de los gringos" y así poner a los estadounidenses "en su lugar".

Entre medidas para controlar el acceso de armas al país, poner obstáculos al cultivo y tráfico de estupefacientes y garantizar el derecho a los migrantes, los candidatos se cruzaron todo tipo de reproches. Por momentos, se perdió el fondo y sobresalieron las formas. En un claro choque de trenes sobresalieron los insultos.

"Voy a cuidar mi cartera", dijo López Obrador en un par de ocasiones, cuando su principal rival se le acercaba. "Riqui, riquín, canallín", le dijo López Obrador a Anaya, mientras éste le llamaba "mentiroso y farsante".

"Anaya es un mentiroso", dijo AMLO. Cuando fui jefe de Gobierno (en la Ciudad de México) aumentó como nunca la inversión extranjera", dijo López Obrador, quien durante varias veces repitió que Anaya y Meade representan "la mafia del poder" que su partido promete desterrar.

Meade también entró en la polémica e hizo gala de 20 años de trayectoria pública "sin escándalos", mientras que López Obrador y Anaya, adujo, todavía tienen que aclarar cuáles son sus ganancias y cómo se sustentan.

El candidato del PRI acusó a López Obrador de ser un "gran empresario de la política con un partido manejado por sus hijos".

"Tu problema no es la edad sino que tus ideas son muy viejas, tu problema no es que no hables inglés, sino que no entiendes el mundo", le dijo Anaya a López Obrador (64 años), quien subrayó que por su edad es el candidato de mayor experiencia.

El Bronco, conocido por su propuesta de "mochar" (cortar) manos a corruptos, tuvo un papel prácticamente anecdótico en este debate, en el que despertó sonrisas cuando instó a Anaya y a López Obrador a abrazarse. Por momentos, reinó la confusión.