México DF. El político que lidera las preferencias para la elección presidencial de México, Enrique Peña Nieto, se registró este domingo como único precandidato del PRI, con lo que en los hechos se convirtió en el postulante del partido opositor para los comicios de julio.

El popular ex gobernador, esposo de una estrella de telenovelas, acudió a inscribirse a las oficinas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en una zona céntrica de capital, donde miles de seguidores lo vitorearon.

Peña Nieto, abogado de 46 años, aparece como amplio favorito en las encuestas sobre el gobernante Partido Acción Nacional (PAN), en un contexto de desgaste ante las decenas de miles de muertes por la violencia del narcotráfico, mientras el oficialismo luce rezagado en la designación de su candidato.

"Hoy en México hay miedo, zozobra, desánimo", dijo Peña Nieto ante seguidores. "Soy parte de una nueva generación de mexicanos que está convencida de que México sí puede transformarse", agregó.

Pese a que Peña Nieto es un joven político, detractores lo ven como representante de la vieja guardia, considerada la más recalcitrante del PRI, partido que gobernó México por 70 años hasta el 2000 acusado por críticos de corrupción y autoritarismo y que es caricaturizado como un dinosaurio.

El camino de la candidatura quedó libre para Peña Nieto después de que el jefe de los senadores priístas, Manlio Fabio Beltrones, quien era el único político que había mostrado interés en contender en las internas, dijo días atrás que no se registraría como precandidato.

Como Peña Nieto fue el único en registrarse como precandidato, el partido tiene planeado entregarle el 17 de diciembre la constancia de candidato presidencial electo y se ahorrará la elección interna abierta a militantes que estaba programada para el 5 de febrero.

Millones de votos. En la explanada de la sede del PRI llegaron en autobuses miles de seguidores de varios estados del país, mientras que mariachis y grupos musicales amenizaron el evento.

El acto de registro rememoró la vieja práctica priísta conocida como la "cargada", en la que miles de seguidores -unos convencidos y otros acarreados en autobuses- asisten a un mitin político en apoyo a un candidato.

"¡Se ve, se siente, Enrique presidente!", corearon los partidarios mientras levantaban los puños y agitaban globos rojos y blancos.

Todos los sectores priístas, incluyendo poderosos sindicatos como el de la petrolera estatal Pemex y el de los campesinos, han asegurado que le darán a Peña Nieto millones de votos en la elección del 1 de julio.

"Me siento arropado y apoyado por el priísmo", afirmó Peña Nieto en su discurso.

Esta unidad en torno a un candidato presidencial no se veía desde hace varios años en el PRI.

En los dos pasados procesos internos en el partido surgieron fracturas debido a choques entre varias corrientes. Antes y durante décadas, el candidato siempre fue aclamado por todos los sectores priístas.

"Disfruta de un apoyo unido del PRI, no hemos visto una candidatura así en mucho tiempo", dijo George Grayson, analista estadounidense experto en México. "A menos de que la virgen de Guadalupe intervenga, obtendrá una victoria aplastante".