Excelsior.com.mx, Ciudad de México. Con esta encuesta BGC-Excélsior iniciamos el seguimiento de la evaluación de la gestión presidencial. A partir de esta publicación, se medirá cada seis meses el estado de la aprobación a la labor del Enrique Peña Nieto, de las principales áreas de su administración y de sus atributos como gobernante, con base en encuestas representativas de la población nacional mayor de 18 años, con entrevistas realizadas en persona en el domicilio de los encuestados.

Ésta es una diferencia importante de las encuestas que se publican regularmente, pues son levantadas vía telefónica y tienen algunos sesgos en la población que representan.

A cinco meses de iniciado, el desempeño del presidente es aprobado sin alcanzar un nivel sobresaliente. Destaca el respaldo a la detención de Elba Esther Gordillo, la Cruzada contra el Hambre y reformas como la Educativa y de Telecomunicaciones. Los aspectos económicos son los que mayor inconformidad generan. Se le reconoce experiencia para gobernar y actitud por cambiar las cosas.

La mayoría tiende a aprobar la gestión de Peña Nieto. 55% manifiesta estar de acuerdo con su manera de gobernar, seis puntos más que Felipe Calderón en octubre pasado, al final de su mandato. Quienes respaldan el trabajo de Peña argumentan que está gobernando bien, que combate a la delincuencia y que impulsa reformas.

A diferencia de cómo se percibía al gobierno de Felipe Calderón en octubre pasado, a la administración de Peña Nieto se le ve con control de la situación del país (tiene las riendas, 52%). Como reflejo, se tiende a pensar que el país va por el rumbo correcto (49%), en contraste con lo que se creía al final del sexenio anterior.

De las medidas concretas que han marcado el inicio del sexenio de Peña Nieto, la aprehensión de Gordillo es la que mayor consenso aprobatorio provoca (muy/algo de acuerdo, 79%) y es la que se percibe como lo mejor que ha hecho. Los demás programas, acuerdos o reformas relevantes de los últimos meses son respaldados, como la Cruzada contra el Hambre (muy/algo de acuerdo, 66%), el Pacto por México (64%), la Reforma Educativa (58%) y la Reforma en Telecomunicaciones (52%).

De las medidas concretas que han marcado el inicio del sexenio de Peña Nieto, la aprehensión de Gordillo es la que mayor consenso aprobatorio provoca (muy/algo de acuerdo, 79%) y es la que se percibe como lo mejor que ha hecho.

Hasta el momento, las opiniones se dividen en cuanto a las expectativas que se tenían de él. 46% cree que ha hecho lo que se esperaba o más; 45% piensa que ha realizado menos de lo que se esperaba.

Las mayores críticas a su gestión apuntan a la falta de control sobre los maestros disidentes y al alza de precios.

Por áreas de política pública, la mayor aprobación se da en construcción de carreteras, servicios de salud y relaciones exteriores. En ámbitos como la educación pública y el combate al narcotráfico y crimen organizado, la mayoría expresa acuerdo en algún grado, pero con minorías significativas en desacuerdo.

Los aspectos económicos son focos rojos. Más de la mitad está en desacuerdo con el manejo de la inflación, de la economía en general y de la creación de empleos. También hay inconformidad en el combate a la corrupción y el conflicto magisterial.

A Peña Nieto se le reconoce su experiencia para gobernar y su actitud por cambiar las cosas en México; 42% le cree la mayoría de las veces que anuncia algo y otro 13% le cree siempre. No obstante, 40% no se fía nunca o casi nunca de lo que dice el presidente.