“Puto pagano”, decía en una de las paredes de la oficina del director del jardín infantil en Ciudad de Juárez.

Y es que, según consigna Infobae, el comando pretendía cobrar un porcentaje de los salarios de los maestros y una cuota a los dueños de la institución, pero la revancha narco se produjo por no abonar “la protección”, que desde hace 15 días le exigieron a los maestros para no atentar contra los niños.

Esta práctica se está volviendo más común en esa ciudad fronteriza con Estados Unidos, el municipio más poblado del estado de Chihuahua y el con mayor violencia al registrar ocho homicidios por jornada.

Por lo mismo, las clases en ese establecimiento se encuentras suspendidas y varios padres, por miedo a represalias, no enviarán a sus hijos a clases hasta que no se les garantice la seguridad necesaria.