México DF. La autoridad electoral de México no hará un recuento total de votos de la elección presidencial del domingo, a pesar de un llamamiento del candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien denuncia que el proceso estuvo plagado de irregularidades.

La legislación electoral mexicana establece que el Instituto Federal Electoral (IFE) debe hacer un recuento de votos en las casillas donde haya inconsistencias, las cuales deben ser denunciadas por los partidos políticos.

Pese a que López Obrador ha pedido que vuelvan a contarse todos y cada uno de los votos, la autoridad electoral determinó este miércoles que solamente se revisarán aquellos que se depositaron en un 54,5% de las más de 143.000 casillas utlizadas.

Un consejero electoral dijo que el recuento parcial no modificará significativamente los resultados preliminares anunciados por el IFE, en los que triunfó Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el 38,15% de votos, seguido por López Obrador con un 31,64%.

El izquierdista pidió el martes el recuento "voto por voto y casilla por casilla" denunciando inconsistencias en la gran mayoría de las mesas receptoras de sufragios. Asimismo, afirmó que el PRI gastó millones de pesos en la compra de votos, por lo que impugnará la elección ante los tribunales.

El IFE dijo este miércoles que respalda una revisión de los conteos de votos siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos legales, y que eso debe ser decidido en cada uno de los 300 consejos distritales donde hay presencia de partidos políticos que pueden pedir la apertura de los paquetes electorales.

"El Instituto Federal Electoral respalda el recuento voto por voto y casilla por casilla cuando haya fundamento legal para ello, y sólo cuando haya fundamento para ello", afirmó el presidente del organismo, Leonardo Valdés.

El recuento de votos se permite bajo una reforma a la ley electoral aprobada en el 2007, después de furiosas protestas que encabezó el mismo López Obrador en el 2006, cuando denunció fraude tras perder la presidencia por un puñado de sufragios.

En esa ocasión, el candidato pidió sin éxito el recuento de todos los votos y ocupó con campamentos de sus simpatizantes una arteria principal de la Ciudad de México, lo que le hizo perder popularidad.

Bajo la ley actual, el IFE puede habilitar un nuevo conteo de todos los sufragios sin tener que recurrir a los tribunales, pero sujetándose a causas ya establecidas.

Entre ellas, cuando exista en una mesa de votación una diferencia de menos de un punto porcentual entre un candidato y otro, cuando haya errores e inconsistencias evidentes en las actas de escrutinio, o cuando todos los votos hayan sido depositados a favor de un solo partido.

"Esta fue una elección plagada de irregularidades donde las características que acompañaron a la campaña fueron el derroche, el insultante dispendio de dinero", dijo el jefe de la campaña de López Obrador, Ricardo Monreal, quien aparentemente no se pronunciará este miércoles sobre la decisión del IFE.

Los cómputos distritales terminarán el domingo, cuando el IFE informe los resultados finales de la elección.