México D.F. El PRI, el principal partido opositor de México y clave para la aprobación de reformas en el Congreso, recibió este jueves con reserva el nombramiento del nuevo negociador del presidente Felipe Calderón, mientras analistas expresaron dudas por su poca experiencia política.

Calderón nombró este miércoles como su nuevo secretario de Gobernación a Francisco Blake, un joven abogado poco conocido en el ámbito público, en un cambio que apunta a mejorar el tenso clima político que dejaron recientes comicios estatales.

Blake, de 44 años, se convirtió en el cuarto secretario de Gobernación desde que asumió Calderón en diciembre de 2006 justo en un momento cuando busca impulsar reformas que quedaron pendientes en el Congreso y probablemente un cambio fiscal más profundo para elevar la débil recaudación tributaria.

A Calderón le interesa tender lazos sobre todo con el PRI, cuyos votos son necesarios para que avancen las reformas en el Congreso dado que el gobernante Partido Acción Nacional (PAN) no tiene las bancas suficientes para aprobarlas por sí solo.

El mandatario también busca que la oposición respalde su guerra contra el narcotráfico, criticada por los niveles de violencia nunca antes vistos que han dejado más de 26.000 muertos en unos tres años y medio, incluyendo vidas de civiles inocentes de todas las edades.

"Hago votos porque efectivamente tenga esa capacidad de ser el interlocutor del Gobierno, en este caso ante el Congreso, amén de todas las otras responsabilidades que tiene, (...) que no son pocas ni fáciles,", dijo el jefe de los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Francisco Rojas.

"Por el bien del país, mi aspiración es que ojalá pueda", agregó.

En un comunicado posterior al nombramiento, el PRI, en una línea más diplomática, dijo que esperaba que Blake pudiera "facilitar una relación fructífera".

Blake entró en relevo de Fernando Gómez Mont, quien mantenía una relación tirante con los partidos, incluido el oficialista, al que renunció meses atrás por una controversial alianza con la izquierda en las elecciones estatales.

Buscando al PRI. El PRI ha apoyado varias reformas de Calderón, pero las relaciones se tensaron después de duros choques con el oficialismo, que se alió con la izquierda para arrebatarle a los priístas los gobiernos de tres estados.

"Tenemos que asumir una actitud positiva, darle vuelta a la página y seguir viendo por el bien y el desarrollo de nuestro país", dijo Blake a una radio local, refiriéndose a los comicios estatales.

Algunos analistas tienen dudas sobre si el joven político podrá con la carga que representa ser el principal negociador de Calderón, quien a su vez ha sido criticado por opositores y analistas de que en su gabinete predominan más amigos que buenos funcionarios públicos.

Blake, quien es amigo de Calderón desde que ambos fueron diputados hace 10 años, quedó mal parado como secretario general de Gobierno del norteño estado de Baja California, después de que el PAN perdió este mes, a manos del PRI, las cinco alcaldías que se disputaron en elecciones estatales.

"Creo que la experiencia política que podemos ver en el nuevo secretario no es mucha", dijo a Reuters Irma Méndez de Hoyos, analista de Flacso en México.

Mientras que Víctor Clark-Alfaro, profesor de la Universidad estatal de San Diego, opinó: "no creo que vaya a dar resultados. No tiene las cualidades que uno busca para el ministro de Gobernación".

En el próximo periodo de sesiones del legislativo -de septiembre a diciembre- Calderón tendría su última oportunidad para sacar reformas importantes, como la laboral y otra fiscal antes de que los partidos dirijan su atención hacia los comicios presidenciales de 2012.