México D.F. El principal partido de oposición en México ganaba este domingo la mayoría de los comicios para renovar 12 gobernadores, en un proceso electoral marcado por la intimidación del narcotráfico y el asesinato de un candidato días antes de las elecciones.

El triunfo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el que se sufragó en casi la mitad de los estados del país y se eligieron además alcaldes y diputados locales, podría fortalecerlo para tratar de recuperar la presidencia en 2012, aunque analistas dijeron que aún no hay nada escrito.

El PRI perdía importantes bastiones a manos de una alianza del partido del presidente Felipe Calderón con la izquierda: el sureño estado de Oaxaca -donde siempre ha gobernado-, el central Puebla y el occidental Sinaloa, según resultados oficiales preliminares.

"Los resultados de las elecciones no arrojan un triunfo o un fortalecimiento de posiciones", dijo a Reuters el analista Fernando Dworak, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Tras haber perdido la presidencia en 2000 después de gobernar el país durante más de siete décadas, el PRI ha ido ganando terreno y el año pasado logró la mayoría relativa en la Cámara de Diputados, que tenía el Partido Acción Nacional (PAN), de Calderón.

Entre los estados en los que el PRI llevaba ventaja estaban Chihuahua y Tamaulipas -fronterizos con Estados Unidos-, además de Durango, donde ya gobierna y donde los cárteles de las drogas se disputan a muerte las rutas hacia Estados Unidos.

El PRI -que gobierna actualmente en 19 de los 31 estados del país- se imponía además en Aguascalientes y Tlaxcala, gobernados por el PAN, y en Zacatecas, en manos de la izquierda.

"Es una jornada electoral que ratifica la condición del PRI como la primera fuerza política electoral del país", dijo la presidenta del partido, Beatriz Paredes, en rueda de prensa.

La jornada del domingo se realizó con relativa normalidad en medio de una guerra de las fuerzas de seguridad contra los cárteles de la droga y entre los mismos narcotraficantes por el control de rutas hacia Estados Unidos.

Violencia en comicios. En Chihuahua murieron este domingo 19 personas en hechos relacionados con el narcotráfico, entre ellos el hermano de un candidato a alcalde en el municipio de Batopilas y ocho personas en Ciudad Juárez, la ciudad más violenta del país.

En algunas mesas localizadas en regiones amenazadas por la violencia fueron suspendidas las votaciones ante reportes de personas o grupos armados en las inmediaciones, y otros centros electorales no abrieron por temores de funcionarios a que se desataran tiroteos.

El asesinato el lunes pasado de Rodolfo Torre, candidato del PRI para gobernador en Tamaulipas, elevó la tensión e hizo caer el valor del peso mexicano, algo que no había ocurrido desde que Calderón lanzó en diciembre de 2006 operativos militares para combatir a los cárteles.

"Evidentemente que estoy muy consternado aún, triste por la tragedia, pero muy orgulloso (...) de mi hermano", dijo el candidato sustituto priísta para Tamaulipas, Egidio Torre -hermano de Rodolfo- quien votó custodiado por muchos guardaespaldas con lentes oscuros.

Semanas atrás fue asesinado también un candidato del PAN a una alcaldía en Tamaulipas, un estado donde el poderoso cártel del Golfo combate al que era antes su brazo armado, los Zetas.

Antes de las elecciones, varios candidatos modificaron sus estrategias o cancelaron sus campañas por temor a la violencia y amenazas. Incluso algunos partidos no presentaron aspirantes, como en municipios fronterizos de Tamaulipas.

Desde que asumió Calderón, a fines de 2006, han muerto más de 26.000 personas por la guerra del narcotráfico, la mayoría integrantes de los cárteles, pero también han perdido la vida en fuego cruzado civiles inocentes.

"Yo voté por el PRI porque Calderón nos metió en esta guerra en la que estamos pagando justos por pecadores", dijo Jorge López, un albañil desempleado al salir de una casilla en la fronteriza Ciudad Juárez, donde han muerto más de 5.700 personas desde enero de 2008, cuando recrudeció la violencia del narcotráfico.

En Ciudad Juárez y en algunos municipios de Tamaulipas se reportó una baja participación en los centros de votación.