México D.F. El partido gobernante de México eligió este sábado a un nuevo jefe que tendrá el reto de llevar al oficialismo a obtener triunfos electorales, en medio de preocupaciones de muchos mexicanos por una ola de violencia ligada al narcotráfico y la economía aún débil.

El derechista Partido Acción Nacional (PAN) eligió como su dirigente para los próximos tres años al senador Gustavo Madero, uno de los principales impulsores de reformas en el Congreso del presidente Felipe Calderón, pero no pertenece a su círculo más cercano.

El próximo año habrá elecciones para renovar gobernadores en seis estados, entre ellos el emblemático Estado de México, visto como laboratorio para medir fuerzas entre los partidos rumbo a las presidenciales de 2012.

Mientras los partidos se preparan para esos comicios, entre los mexicanos han ido creciendo las preocupaciones por la economía y una ola de violencia del narcotráfico, que ha dejado más de 31.000 muertos en el país desde hace cuatro años cuando asumió Calderón a la presidencia.

En un reciente sondeo de la firma Consulta Mitofsky, 83% consideró que está peor la seguridad en el país y 87% está pesimista con la economía, que va saliendo paulatinamente de la severa crisis del año pasado. Ambos porcentajes son los más altos en al menos este año.

No obstante, Madero se mostró optimista de obtener buenos resultados electorales.

"Vamos a ganar, porque tenemos la razón histórica, la mejor propuesta, el mejor proyecto para llevar a los mexicanos por la ruta que se requiere", dijo el senador en rueda de prensa.

Madero deberá decidir si sigue con unas polémicas alianzas del PAN con el principal partido de izquierda, el PRD, mediante las cuales eligieron candidatos comunes para gobernadores en comicios estatales este año, cuando lograron ganarle al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en tres de sus bastiones.

Las alianzas, impulsadas por el jefe saliente del PAN César Nava, un cercano colaborador de Calderón, deterioraron la relación del gobierno con el PRI, el mayor partido de oposición en el país y clave para el avance de reformas en el legislativo.

En el Estado de México siempre ha gobernado el PRI, cuyo actual gobernador, Enrique Peña Nieto, podría ser el próximo candidato presidencial priísta, mientras que el PAN aún no tiene un probable postulante visible.

En las elecciones legislativas de 2009 el PAN perdió decenas de asientos en la Cámara de Diputados, lo que ha complicado el avance de reformas propuestas por Calderón.