México DF. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), ganador de las elecciones del 1 de julio en México, no obtendría una mayoría en el congreso bicameral, según proyecciones oficiales en base al cómputo final de los comicios divulgado este domingo por el Instituto Federal Electoral.

En la influyente Cámara de Diputados, el PRI y su aliado el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) habrían obtenido 240 asientos sobre un total de 500. Con este número de bancas será complicado para el presidente electo, Enrique Peña Nieto, aprobar las reformas que se ha propuesto.

La alianza de izquierda encabezada por el Partido de la Revolución Democrática recuperó fuerza en esta elección y quedará como la segunda fuerza en la Cámara baja con 134 asientos, mientras que el gobernante Partido Acción Nacional, de derecha, habría obtenido 116 bancas.

Estos números se basan en proyecciones en base a la votación obtenida por los partidos, cuyo cómputo finalizó en la madrugada de este domingo, pero podrían variar debido a que algunos resultados legislativos serán impugnados ante el tribunal electoral.

Analistas creen que para aprobar reformas como la fiscal, Peña Nieto deberá buscar votos entre los diputados del PAN o con el pequeño partido Nueva Alianza, que habría logrado 10 diputados.

La izquierda, que postuló a Andrés Manuel López Obrador, es poco proclive a las reformas que plantea Peña Nieto y ha anunciado que impugnará la elección presidencial porque supuestamente el PRI realizó compras de votos y se excedió en los gastos de campaña.

La Cámara de Diputados es clave porque es allí donde primero llegan la mayoría de los proyectos de ley y donde se llevan adelante las discusiones de fondo.

En el Senado, el PRI y el PVEM habrían obtenido 62 bancas, el PAN 38 y el PRD junto con sus aliados 27 escaños.

Peña Nieto, ex gobernador del Estado de México, vecino a la capital, ganó las elecciones con un 38,21% de los sufragios, mientras que López Obrador obtuvo 31,59% de los votos y la candidata oficialista Josefina Vázquez Mota quedó tercera con 25,41%.

El triunfo de Peña significa el regreso al poder del PRI, un partido de centro que gobernó con mano dura, muchas veces acusado de cometer fraude electoral, por 71 años seguidos hasta el año 2000 cuando triunfó el PAN, que gobierna hasta el presente.