A las declaraciones de Juan Manuel Santos sobre la muerte del líder terrorista Osama Bin Laden, se han producido más reacciones en América Latina.

A través de un comunicado de prensa, el gobierno de México reiteró su profunda convicción de que el terrorismo es una actividad criminal que debe combatirse de manera decidida por parte de la comunidad internacional, ya que representa una seria amenaza para la paz y la estabilidad a nivel global, y provoca la pérdida de cuantiosas vidas inocentes.

Por eso México reconoce los esfuerzos realizados por el gobierno de Estados Unidos para combatir y capturar al líder de la organización terrorista Al-Qaeda, Osama Bin Laden, y que derivaran en su abatimiento durante un operativo de las fuerzas armadas estadounidenses en Pakistán.

Considera además que se trata de un hecho de gran trascendencia en los esfuerzos para liberar al mundo del flagelo del terrorismo, que amenaza a la paz y la seguridad internacionales, y en particular el que practica una de las organizaciones terroristas más crueles y sangrientas en el mundo, que ha actuado en contra de la población civil, y ha causado la pérdida de miles de vidas inocentes, incluyendo de mexicanas y mexicanos en los atentados del 11 de septiembre de 2001.