México.- México eligió a la izquierda en las urnas por primera vez en su historia en busca de un cambio de modelo que cierre la brecha de su aparatosa desigualdad social, expresaron a Xinhua politólogos.

     Con su virtual triunfo en la elección presidencial del pasado 1 de julio por un margen más amplio al esperado, Andrés Manuel López Obrador será el primer político declarado de izquierda que gobierne México.

     López Obrador se perfila, además, a contar con mayoría en el Congreso, algo que ningún presidente tiene desde 1997.

     "Hay un grupo mayoritario de ciudadanos que votó por la opción que él propone y otro que claramente se manifestó en contra de lo que ha habido hasta ahora, que no encontró en otro candidato una opción de cambio creíble", sintetizó la profesora investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Blanca Heredia.

En tanto, el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Manuel Quijano, señaló que el virtual triunfo de López Obrador mostró que la gente está cansada de la desigualdad social y de una distribución de la riqueza que calificó de "pésima".

     El candidato de la coalición "Juntos Haremos Historia" consiguió en la jornada electoral del domingo alrededor del 53% de los votos, según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Nacional Electoral (INE) de México.

     El líder del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) cosechó de esta manera más de los votos que preveían los sondeos que encabezó a lo largo de toda la campaña electoral.

     La votación obtenida por el político de 64 años en su tercer intento por llegar a la Presidencia es la mayor por lo menos desde 1988 y más del doble de la que logró esta vez su más cercano competidor, el candidato de la coalición de derecha e izquierda, Ricardo Anaya.

     Los partidos políticos integrantes de la coalición "Juntos Haremos Historia" (Morena, Encuentro Social y Partido del Trabajo) obtendrían mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados, de la mano de la popularidad de López Obrador, conforme al PREP del INE.

     En caso de que se confirme la tendencia, Morena, partido con apenas cuatro años de vida, y sus aliados relegarían a las tres principales fuerzas políticas de las últimas dos décadas en México.

     Estas tres fuerzas políticas son el Partido Revolucionario Institucional (PRI, oficial), el Partido Acción Nacional (PAN, derecha) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda).

     El último presidente mexicano que contó con mayoría en el Congreso fue Ernesto Zedillo en sus primeros tres años de gobierno, comenzado en diciembre de 1994 tras ganar los comicios como abanderado del PRI.

     La investigadora Heredia apuntó que de confirmarse las tendencias, eso implicaría que López Obrador encontrará menos contrapesos para sacar adelante sus políticas, aunque advirtió que si sus acciones no son idóneas, el Congreso carecerá de la capacidad suficiente para frenarlas.

     La profesora del CIDE dijo que el político originario del estado mexicano de Tabasco (sureste) puso en el centro de su discurso a los mexicanos que enfrentan pobreza y falta de oportunidades para desarrollarse.

     La politóloga consideró que es creíble que López Obrador tendrá como prioridad en su gobierno atender las necesidades y hacer efectivos los derechos de ese sector de la población, que es mayoría.

     "¿Qué tanto se va a lograr esto? Dependerá de la capacidad de conciliación política, de la capacidad técnica y eso habrá que ir viéndolo, trabajando y exigiéndolo", agregó Heredia.

     En tanto, el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Manuel Quijano, señaló que el virtual triunfo de López Obrador mostró que la gente está cansada de la desigualdad social y de una distribución de la riqueza que calificó de "pésima".

     "Lo que estamos viendo y viviendo es que la sociedad lee lo que luego la clase política no entiende que lee: que ya está harta de tener diputados que ganan mucho, hacen poco y su único trabajo consiste en batear propuestas que son por el bien del país", opinó Quijano a Xinhua.

     López Obrador usa de bandera la frase "Por el bien de México, primero los pobres", se traslada en auto compacto y vuelos comerciales, además de que su discurso puede traducirse en que busca una disminución de las brechas, explicó.

     Quijano expuso que el político capitalizó un malestar generalizado por casos de corrupción en el actual gobierno e incluso un enojo por la reforma energética de 2013, que abrió el mercado de los hidrocarburos a la iniciativa privada tras casi 80 años de ser monopolio del Estado.

     El profesor de la UNAM detalló que esa apertura representó para muchos un golpe a la historia, porque el monopolio energético fue producto de una expropiación en 1938.

     "Esto lo capitalizó muy bien López Obrador al manifestarse contra la corrupción. Al decir 'combato la corrupción, lo que estoy diciendo es combato este sistema entreguista y la izquierda es nacionalista'", agregó.

     El virtual triunfo de López Obrador fue reconocido la misma noche del domingo por Anaya y José Antonio Meade, candidato del oficialista PRI, al igual que por el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.

     Para que López Obrador sea declarado presidente electo, falta que el INE realice el cómputo distrital a partir de mañana miércoles y después que el tribunal electoral valide la elección.

     Un dato de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, organismo de Naciones Unidas), contenido en un informe de 2017, dimensiona el reto que su gobierno tendrá ante sí para cerrar la brecha social.

     En México, el 1% de los adultos más ricos concentra el 36 por ciento de la riqueza total, según la CEPAL.

     "El tema de México sigue siendo la desigualdad", declaró en diciembre pasado en ese sentido la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.

     A su vez, el especialista en economía y fundador de la Cátedra México-China de la UNAM, Simón Levy, señaló que López Obrador planteó en su campaña disminuir el gasto del gobierno para reorientarlo hacia la inversión social como una clave.

     El experto recordó que además propone fortalecer la política industrial y el mercado interno, así como impulsar sectores estratégicos, como la agroindustria, dentro del cambio económico y fiscal que emprendería.

     "Es transformar el costo del gobierno a la inversión en la gente. De esa manera se puede ir ecualizando y disminuyendo la desigualdad sin crear dependencia", explicó Levy en entrevista.